"SACROMONTE"

"SACROMONTE"
"CONTRALUZ" (Detalle) Oil on canvas. Giovanni R.Tortosa

DESNUDO-FIGURA-PASTEL-GRAFITO-INTIMIDAD-REALISMO

DESNUDO-FIGURA-PASTEL-GRAFITO-INTIMIDAD-REALISMO
TORTOSA ART COLLECTION ---- giovannirtortosa@gmail.com

lunes, 13 de julio de 2015

JESÚS CARBONELL en CASA L´ART de NOVELDA



La actividad artística del fotógrafo Carbonell es incesante y las muestras de sus obras son                 continuadas, provocando que el recuerdo de sus imágenes se mantenga fresco en aquellos que siguen su trayectoria artística.    Lo mas reciente,         la última ha tenido como escenario uno de los lugares insólitos y bellos de la ciudad alicantina de Novelda: Casa L´Art.            


Álvaro Carbonell;-hijo del artista-fotógrafo-, ha diseñado la puesta en escena y ha coordinado la organización de una exposición cuyos beneficios han sido destinados generosamente    a la Organización "Oasis" de salud mental.
Álvaro ha tenido el buen gusto de escoger tan hermoso habitáculo para mostrar y dar cobijo a las criaturas que su padre ha ido inmortalizando a lo largo de sus viajes por el mundo. 

 
Disfrutar de una estancia en el restaurante Casa L´Art se convierte en todo un privilegio para los sentidos, tanto en los exteriores bajo el cenador y las pérgolas rodeados de pinos centenarios, en una atmósfera  de matices y liturgias orientales en la penumbra de una exquisita "misse en scene" donde la iluminación es como una melodía del viento, acariciadora y sensual, en las noches estivales teniendo como fondo la ciudad noveldense.

                                                              
 Y el interior de la casona donde se ubica el restaurante en sí, es puramente evocador de un pasado donde se cimbrean el siglo veinte y diecinueve aunados entre vestigios de art-nouve y retazos de arte contemporáneo. Joan Sol Madrid, su director y propietario ha tenido el acierto de dar equilibrio y realce a toda la ambientación, rebosante de calidez y fineza del local.
Por tanto, las obras fotográficas de Jesús Carbonell no podían tener mejor enclave..... 

                   Giovanni R.Tortosa  
Fotografías de Javier Garcia Azorin.               
         
                                                                                                                     

jueves, 9 de julio de 2015

ALFREDO GIMENO-FOTÓGRAFO de MODA




     Le conocí a través de mi gran amigo; el fotógrafo de "mirada picassiana" Jesús Carbonell. El también fotógrafo Alfredo Gimeno te salpica de potente y electrizante energía cuando dialogas con él. Se le nota muy vivo, alguien con enormes cargas de positividad; su mirada y sus gestos traducen pasión por la vida; aunque también de su mirada, a veces se escapen ráfagas de melancolía.



   Nacido en pleno "Baix-Vinalopó", en el pueblo alicantino de Hondón de las Nieves;-donde sus viñas ofrecen las mejores uvas que serán devoradas tras las campanadas de nochevieja-, Alfredo heredó la sensibilidad artística de su padre, el pintor Gimeno.



    De hecho, él también pinta; aunque sea la fotografía, el microcosmos donde Alfredo hace fluir toda su vehemente creatividad, a través de sus escogidos modelos. Figuras que se mueven en atmósferas pletóricas de intimismo; escenarios post-modernos donde la naturaleza actúa de telón de fondo para también otorgar protagonismo a elementos de materiales plásticos como sillas o vasos.



   Alfredo Gimeno decidió abandonar el lirismo de los paisajes de su tierra para entregar su cuerpo y alma a la incertidumbre de la niebla londinense. Con el parco equipaje de unos sueños por cumplir, abrió jirones en las sensaciones de Carnaby Street, en la cotidianidad metálica y fría de la ciudad del Thámesis.

    En esa ciudad Gimeno creará sus espectaculares fotografías llenas de pictoricismo;-como recordando a los pintores simbolistas y "prerafaelistas". Aunque de vez en cuando tenga que abandonar esos escenarios para retomar sus orígenes de hombre netamente mediterráneo y bañarse en el sol alicantino que hará posible su inspiración.....
                                       Giovanni R.Tortosa

lunes, 25 de mayo de 2015

FOTÓGRAFOS, "AMANTES DE CIEZA"

"Almorchón"; Fotografía de Napoleón Bravo.


    Diría que parte de sus días transcurren mirando a través del visor de la cámara; -a modo de privilegiados "voyeurs"-, que pretenden congelar la magnificencia de un instante lujurioso de color en cualquiera de los magníficos enclaves ciezanos. Porque ellos se sienten magnetizados por el paisaje de Cieza; aunque su temática sea mas amplia y sus cámaras recojan la belleza aterciopelada de unas frutas, los sutiles aleteos de un insecto o la deliciosa gama cromática de una flor.
    Napoleón Bravo tiene como obsesión estética la plástica de cielos que recuerdan al pintor inglés Turner. Por ello sus paisajes están presididos por grandes espacios donde las nubes, cirros y celajes conforman una sinfonía de lo mas barroca. Y sus temas están revestidos de una exquisita plástica muy próxima a lo pictórico. Lo mismo sucede en José Olivares; con una obra fotográfica cada vez mas cercana a los efectos pictóricos.
    Olivares, gran conocedor de la flora y fauna ciezanas, nos acerca a sus entresijos a través de sus escogidas imágenes.
    Pedro Diego Gil-López , escritor, además de fotógrafo; recoge sus encuadres especialmente en las huertas que bordean el Segura, en las proximidades del "Puente de Hierro". Su obra fotográfica es quizás la mas sobria de los tres autores. A través de sus encuadres se adivina y palpa el gran amor que siente por aquellos rincones que posiblemente pasen desapercibidos para muchos y que él rescata para mostrarnos su revelancia estética.
    José María Cámara Salmerón; -un irredento apasionado de la semana santa, también recoge sensaciones de un gran interés estético; al igual que Antonio Jesús Alcaraz Vázquez o el pintor Pascual Motellón.
   Y evidentemente el gran "gurú" de esta tendencia artística es sin duda Fernando Galindo. Fernando  ha sido envenenado por la potente magia que destila tan noble oficio. Vive su cotidianidad con auténtica pasión enfermiza en torno a su inseparable cámara. Y puede que ello halla contagiado a los que hoy siguen su rastro, a la búsqueda de amaneceres pletóricos de color, o la rara belleza de una flor de albaricoquero....¡Pero Cieza siempre estará en el argumento de sus historias a través de sus imágenes!....
                                     Giovanni R.Tortosa
    

jueves, 21 de mayo de 2015

"HISTORIAS de un MARCHANTE de ARTE"-ETERNA SEGOVIA Capítulo1º


        Mientras los elegantes pies, envueltos en seda negra acariciaban y escalaban las piernas del marchante internacional, provocándole cierta excitación , este mantenía una conversación telefónica con el reverendo Germán Sánchez. Sólo los manteles anaranjados de la mesa donde cenaban, en el  restaurante "Narizotas" de Segovia, eran  mudos testigos de aquellos escarceos.
-Usted, señor Torres, sólo tiene que dejar el maletero del coche sin cerrar con llave; ¡ya me entiende!; del resto no se preocupe.-Explicaba el párroco Sánchez.
-Quiere usted decir, padre, ¿que no podremos vernos?-replicaba Gérard.
-Esta vez no....¡Por favor, deje el dinero en el último confesionario de la iglesia!.. A partir de la una es buena hora; apenas queda nadie en el templo. Recuerde que el lugar es el pueblo de Santa María La Real de Nieva.
   Gérard carraspea y mira con ojos atónitos a Gloria.
-¿Lo tiene usted claro, amigo Gérard?
-No del todo. El maletero es demasiado pequeño y puede que no quepa la mercancía...¡tengo mis dudas!
-¡Hombre, la cabeza y el cuerpo no son excesivamente grandes!. Eso si, deje estacionado su coche detrás del monasterio. ¿Por cierto, de qué color es su coche?-intercede el párroco.
-Gris plateado. No tendrá problemas para identificarlo. ¡Seguro que no verá otro igual!...
    Gérard mira con vehemencia a Gloria mientras se despide del reverendo Sánchez. El sumiller y jefe de sala Ángel Luis Peña rellena las copas con vino de la Ribera del Duero.
-¿Pretendes venderle al párroco, alguno de tus dibujitos de Picasso o Miró?-preguntó de sopetón Gloria.
-¡No, qué va!..¡Los curas no suelen comprar arte; en tal caso lo venden!..-contesta Gérard en medio de una sonrisa irónica.
-¿Quieres decir, que el cura te va a vender algo?
-¡Así mismo, querida Gloria!....


                    Interior del restaurante "Narizotas".
            

   La cantata de Bach: "Jesús, alegría de los hombres" suena a modo de cortina musical en la calidez del añejo local. Y el ambiente es sumamente intimista.
-¡Qué divertido!...-comentó sardónicamente Gloria a la vez que sus cubiertos acariciaban el lomo de gallo relleno de langostinos con salsa de centollo sobre plato de diseño.
-Aunque te diré, que después de lo de París, no me asusta nada de ese mundillo tuyo...-explicaba ella, con mirada entreverada de dulzura e ironía.
-¿Te refieres a lo que pasó con el japonés?
-Sí...Me pareció una canallada lo que sucedió.
    Gloria se mostraba ligeramente indignada por el suceso que presenció en la capital francesa.
-¿Esas cosas pasan con frecuencia en las subastas?-preguntaba ella.
-No...Eso fue una cosa aislada, extraña.. Se hacen locuras por poseer una pieza de arte....La belleza puede convulsionar hasta incluso provocar cosas como esta....


                                 Hotel "Drouot", París.

    Después del reencuentro que tuvieron en Venezia; en plenos carnavales, Gérard invitó a Gloria a París, para que conociese de primera mano la atmósfera de una subasta de arte; y escogió el emblemático santuario de las subastas parisinas: el Hotel "Doudrot".
    En ese lugar tuvo que presenciar, como a unos pocos metros de distancia, caía desplomado al suelo, un marchante japonés mientras alzaba su cartulina de puja. Sobre el escenario de la sala se erguía encima de un atril un delicioso desnudo femenino de Modigliani.  Era la pieza estrella de aquella subasta. El público asistente creyó que el oriental había sido víctima de un infarto en la feroz lucha que mantenía con un colega  americano, que también ansiaba poseer el perturbador desnudo adolescente del genio italiano.
     El americano se hizo con la pieza, mientras el japonés era retirado por unos funcionarios de la sala, a la espera de un coche-ambulancia que lo trasladaría a un centro sanitario.
-¡Al fin y al cabo todo quedó en un susto!-aserto el marchante.
-¿Pero no me digas que la belleza lo justifica todo, incluso esto?-decía airada Gloria.
-El dinero y la belleza se fusionan y crean un terrible binomio; esa es la razón de todo esto, 
o la perversidad...¿quién sabe?....
   Al día siguiente de la subasta, supieron que el secretario del galerísta americano había disparado una pequeña cánula que contenía un potente somnífero y que al ser clavado en el cuello del japonés produjo en este un efecto fulminante provocando su desvanecimiento a la vez que se llevaba su mano izquierda al cuello. Horas después, el marchante nipón despertó ante el desconcierto de los médicos; -los cuales no se explicaban la situación clínica del paciente-; preguntando por el desnudo de Modigliani....


                            Ambiente de subasta.

    El camarero colocó unos postres: "Soufflé de chocolate con helado de yema, acompañado con pasas de Corinto y vino de misa  de 12, de la parroquia de San Martín". 
   Una fina lluvia se deja notar en el exterior, y Gloria sonríe por el evocador título de los postres. Gérard aprovecha para sugerirle la gran belleza del templo de San Martín, que queda a unos metros del restaurante.
-Tiene un hermoso Cristo Yacente de Gregorio Fernández y lo último relevante que hicieron ahí fue un anuncio navideño del "Freixenet"....
-¡Lo de mañana promete!....¡el párroco que estará pero no será visible,  ¿o tal vez no esté?..el confesionario con alma de cajero automático, lo que  meterán en el coche!.....parece mas bien una película de intrigas-explicita Gloria mientras alza su copa para brindar con el marchante....
-¡Un argumento clásico a lo James Bond; mas o menos!....
                                         Giovanni R.Tortosa        

lunes, 20 de abril de 2015

"HISTORIAS de un MARCHANTE de ARTE"-VENEZIA-Capítulo 2-Final




        Envueltos entre la niebla, acaban de descender de la góndola que les acaba de dejar frente al palacio de la marquesa D´Alvise, en Gran Canal; en la zona de Santángelo y junto al palacio Corner-Spinelli. El, disfrazado de "pierrot" y ella de "colombina". Se adentran en el interior caliente del vetusto palacio; dejando atrás la humedad y el frío de la laguna. Gloria ya intuye que él no es un simple turista; -conoce a demasiada gente y se mueve en la ciudad como pez en el agua. 
    El ambiente de la fiesta es muy "dieciochesco". La iluminación es la propiciada por infinitud de velas, colocadas en diversos candelabros de época. Media decena de sirvientes masculinos, vestidos con anchos calzones plateados y camisas de seda blanca portan bandejas rebosantes de canapés. Junto a la chimenea del gran salón tres damiselas con disfraz de cortesanas tocan violines.
   Gérard ya advirtió la presencia del conde Targhetta, muy cercano a la chimenea.
-¡Benvenuto al paradiso, mio caro amico!...¿cóme stai? -El conde; disfrazado de cortesano, con el rostro empolvado de blanco y peluca del XVIII saluda efusívamente al marchante. Este le presenta a su acompañante Gloria y el conde hace lo mismo con la marquesa.
        El conde Emile Targhetta D´Audiffré. Foto Gilbert Barles

-Sabe usted lo que cuesta mantener un palacio como este, y a veces he de echar mano de la venta de algún que otro cuadro. El conde me habló muy bien de usted, como un profesional avezado; y bueno, si no le importa me gustaría le echase un vistazo a la colección. Igual podemos hacer algún negocio.-Explica la marquesa D´Alvise.
-Muy agradecido, señora.
-Mi sobrina podrá acompañarle. Mire, aquella chica que parece una estatua es.
-¡Hermosa estatua!-Le replica el marchante.
    En una esquina del salón, apoyada y recostada sobre una columna se encuentra Elena; disfrazada de "hetaira", "ninfa" o "diosa de la primavera". Viste una fina túnica de raso, color violáceo y unas florecíllas blancas coronan su cabeza de cabello oscuro y ligeramente rizado. Ojos oscuros, nariz aquilina y finos labios.
    La marquesa le hizo una señal y ella dejó su rigidez para caminar lentamente hasta ellos.
-Querida, por favor acompaña al señor Gérard , que es marchante de arte hasta la colección, quiere examinarla.
    Sin mediar palabra, Elena camina por delante de él, sube las grandes escalinatas que conducen a la "pinacoteca", en el primer piso. El marchante, tras ella, va llenándose las pituitarias del perfume que exhala el cuerpo de la joven. Es un aroma mixturado que él no sabría definir. El caderamen de ella va trazando delicuescentes movimientos que no dejan indiferente al marchante.
     Obras de Pietro Longhi, Rosalba Carriera, Cosme Túra o Lorenzo Veneciano llenan el largo pasillo que conforma la galería pictórica. pero al tratante se le van los ojos hacia un enorme paisaje veneciano del pintor Francesco Guardi. Se recrea, pormenoriza en detalles; incluso acaricia con sus dedos las texturas de la pintura. Lo hace con delectación ante la mirada de Elena que está próxima a él. Lo ve como extasiado y le mira como se mira a un poseído.
-¿Cuál sería su precio de mercado?- Preguntó de sopetón Elena, con voz intimista, a la vez que ametrallaba los ojos del marchante con su mirada interrogativa, profunda, densa....
-A juzgar por su gran tamaño y teniendo en cuenta que pertenece a la mejor época de este artista, su precio estaría entre los 180 y 200 mil euros.
    Ella le hará un gesto para que le siga, y le conduce hasta la puerta de un gran armario, pero que no es. Se trata de una puerta falsa que les llevará hasta un pequeño rellano donde a través de unas escaleras de caracol tendrán acceso a la "Stanza bianca";-tal y como reza el cartelito que queda sobre la puerta.
-Le traje hasta aquí para hacerle una proposición.
    El marchante, ahora arrellanado en un sofá de cuero blanco entre cojines de variados y fuertes colores, suspira  ante la disyuntiva propuesta de Elena.
-¿Champán francés o vino "ombra"?-Le consulta ella.
-Vino "ombra". (vino blanco local)
    De un pequeño frigorífico, Elena extrae las bebidas y ofrece a Gérard, a la vez que brindan.
Los techos con vigas de madera son blancos y una planta enredadera cuelga en una de las esquinas. La única iluminación proviene de una lámpara anaranjada en uno de los rincones de la buhardilla.
-¿Podríamos tutearnos, no? -Interpela ella.
-¡Por favor!...¿cómo no?....
-¿Sueles acariciar así a las mujeres; como lo hicístes con el cuadro?
    A Gérard la pregunta le provoca un tremendo pudor y sólo esboza una pequeña sonrisa. 
-¡Bueno, disculpa por eso..! -Mientras toma asiento al otro lado, dejando caer las sandalias romanas sobre el suelo y estirando las piernas a lo largo del sofá, tocando con sus dedos las piernas del marchante.
-¿Me gustaría saber si compartirías conmigo la venta del cuadro?-Le sugiera Elena.
-¿Te refieres al Guardi?
-Claro.
-¡Pero esa colección es propiedad de tu pariente, la marquesa!
-La marquesa y yo sólo somos lo que se dice amigas íntimas. Ya me entiendes. No tenemos ningún parentesco. Para ella presentarme como su sobrina es lo mas cómodo.
-¡Ah!....
-¡Tú eres hombre de mundo y estas cosas no deben extrañarte lo mas mínimo!...
-Solamente reparaba en cuestiones éticas sobre ese posible negocio.-Matizaba Gérard.
-Haríamos el cambio. En realidad esa práctica la hacen la mayoría de museos: cuelgan una réplica y a saber donde fue a parar el original...¿no te parece?...Además cuento con el pintor que haría la réplica y su discreción estaría a prueba de balas...
    Sin embargo, Gérard no lo tenía nada claro; sabía que iba a ser deshonesto con la marquesa y eso le importunaba. Pero por otro lado, Elena le había vampirizado. Su mirada, cuando observaba el cuadro le había herido de gravedad y ahora tenía sus pies junto a él como un regalo envenenado envuelto en muselinas y fantasías renacentistas. Y sus ojos, ligeramente rajados no dejan de derramar sensualidad. A él le cuesta rebasar la frontera del deseo. Sus pies son como una "invitación a la muerte"....
-Ese dinero me vendría muy bien. Podría viajar a Japón; soy recién licenciada en arquitectura y ese país me atrae para ejercer la profesión.
-Comprendo.
    Gérard mira el jarrón azul lapislázuli que hay sobre la pequeña mesa. Saca un par de rosas, ya marchitas y desgrana sus pétalos para dejarlos caer por el regazo y piernas de Elena. A la vez toma la copa de vino, humedece sus dedos para salpicar los pies de ella, simulando el rocío. Después, en un ritual intimista acariciará y besará sus pies; en una sensación barroca que le hará tambalear los sentidos....


"Les fleurs d´hiver" Giovanni R.Tortosa


    Dicha ceremonia ha representado y significado 
su rendición; ha sido como la rubrica del pacto para la venta del cuadro.
-Tenemos que volver abajo. la marquesa puede sospechar.
   Pero antes de abandonar la "stanza bianca", ella abre un cajón para extraer una prenda en la que escribe algo.
-Como verás no es una tarjeta convencional. Esas se suelen perder...
    El coge la prenda y la introduce en el bolsillo derecho de su pantalón blanco de "pierrot". Eran unas bragas de Elena con su número de teléfono escrito sobre la tela...
-Posiblemente ya no nos volveremos a ver durante la noche. Ya, en el último peldaño que les deja en la planta baja se despiden discretamente.
      Horas después, casi rozando el amanecer; en medio de los restos de la fiesta, donde algunos cuerpos yacen y duermen sobre sillones,  otros en el mismo suelo y un grupo de "supervivientes" comen calabaza asada frente a la chimenea. Es entonces cuando el marchante invita a salir a uno de los balcones a su acompañante Gloria.
-Quiero hacerte un regalo.-Le dice él.
-¿A estas horas?-Replica un tanto confusa Gloria.
-¡Sólo a estas horas puedo hacértelo!....
     Gérard levanta su brazo derecho para indicarle el cielo.
-¡Este es el alba mas larga del año. Oriente y occidente se fusionan para crear esta maravilla!...¿Quienes somos nosotros ante esta maravilla?-Exclama con énfasis él.
    Ella, un tanto desconcertada ante tan singular regalo se quita la "mascherina" que todavía cubría sus ojos, y él por momentos queda perplejo ante ellos. Era la primara vez que los veía de manera íntegra.
-¡No puedo creerlo!....¿Tú eres Gloria, la misma que yo conocí hace bastantes años; quedábamos en Puerta de Alcalá, llegabas en el autobús 28 y luego íbamos a algún viejo café?...
-Pudiera serlo; ¿por qué no?....
    Se fundieron en un abrazo y la agitación entre ambos fue enorme. El marchante que no daba crédito a la situación se sentía confuso pero extremadamente feliz. Los brazos  y manos de ambos se buscaban. Mientras, en el forcejeo amoroso el marchante notó la caída de algo y bruscamente giró su cabeza hacia abajo, al canal. Eran las bragas de Elena, las cuales flotaban entre las aguas verde limo del pequeño canal.
-¿Qué te ocurre?
-Nada, sólo miraba los reflejos del cielo en el agua...
    Los largos cabellos de ella parecían algas marinas en las manos de él. Se miraban en silencio y en sus trajes quedaban los reflejos plateados de un amanecer de cielos rojos y anaranjados; sus siluetas se recortaban a contraluz. Y como en Venezia nada es concreto; más todo pareciera estar revestido de la vaguedad de los sueños, quizás aquello también lo era....-mientras él de reojo miraba la perspectiva del canal intentando divisar algo que las aguas se habían llevado consigo, y aquello había robado parte de su alma....
                                       Giovanni R.Tortosa
      "A la memoria de Emile Targhetta D´Audiffré; que fue el gran espíritu de los carnavales venecianos"

sábado, 18 de abril de 2015

"AÑO TRAS AÑO"



    Que uno sepa, jamás en Cieza se había hecho un homenaje público al agricultor, al hombre de campo ciezano. Los hermanos José Victor y Miguel Villalba Gómez soñaron con esa "cosa extraña", que consistía en rememorar la cotidianidad de aquellos que con su esfuerzo siempre anónimo, dieron carácter, lustre y sentido al pueblo de Cieza: sus gentes de campo, agricultores; los campesinos al fin y al cabo. Ellos sabían de la dureza, de los sinsabores, de la lucha que cada año emprendían unos "locos románticos" como son los agricultores ciezanos. Y el modelo lo tuvieron muy cerca: el padre.
    Al proyecto se sumó Ana Patricia Aroca, para junto a un largo elenco propiciar una obra de arte; un video-clip que resume en apenas cuatro minutos  un canto coral que rescata las esencias de tantos agricultores de la localidad y que se hace extenso al campesino de cualquier identidad o lugar.
    Luego, el concejal Matias Rios confió en el proyecto, siendo posteriormente respaldado por el ayuntamiento de la localidad. Se ha dicho que es un vídeo promocional de Cieza. Y efectivamente lo es. Los maravillosos paisajes que circundan la majestuosa "Atalaya", el río Segura, las huertas, la floración de melocotoneros. Pocos pueblos pueden presumir de la belleza paisajística de Cieza y su entorno.
    Quizás esa idea de promoción turística adherida al vídeo hizo pensar a muchos, que también ahí deberían figurar otros acontecimientos culturales o lúdicos, tales como procesiones, bailes de coros y danzas y puede que hasta el famoso "hueso de oliva". Cierto es, que el vídeo hace un "guiño" a las  fiestas de "Moros y Cristianos"; -pero porque el paso morisco por Cieza tuvo gran repercusión en su historia. Ni siquiera en esas épocas existían las procesiones de semana santa ni el resto de actividades nombradas anteriormente.
     Tampoco subyacen vestigios políticos y la única pretensión es meramente artística; y la inclusión en el reparto del atleta Juanma Molina se hizo cuando este todavía no había sido designado como candidato a la alcaldía ciezana. Cualquier  etiquetado político está de más; sus creadores solamente pretendieron rescatar la memoria oscura y tantas veces maltrecha de aquellos que hallaron en la tierra su razón de existir, y que amándola hasta la extenuación; a veces incluso mueren abrazados a ella.....




domingo, 12 de abril de 2015

"HISTORIAS de un MARCHANTE de ARTE"-VENEZIA, Capítulo 1

Gouache. Obra de Giovanni R.Tortosa.


Venezia, Febrero de 2002.
   Jean-Claude, el joven mayordomo francés inclinaba su cuerpo macerado en gimnasios; para depositar el té sobre las exquisitas tazas de porcelana china. Mientras, el conde Targhetta mira en derredor del gran salón, a la vez que suspira hondamente...
-Imagínese caro Gérard, las pasiones carnales que habrán respirado estas paredes; aunque a Giacomo lo de las camas no le importaba casi, lo hacía en una góndola en medio de un canaleto o en el vestíbulo de un convento. Era un mago de la palabra, un seductor único..
   El marchante de arte miraba fascinado el perfil del conde: la elocuencia de sus palabras y el énfasis que ponía en ello. De cuerpo menudo, flaco y con un rostro ligeramente alargado, de piel fina y rosácea; nariz judía y ojos chispeantes de color avellana. Vestía enteramente de traje blanco, a juego con su cabello, calcetines y zapatos blancos y en la calle además portaba sombrero blanco. Realmente parecía un infante ataviado de primera comunión. Y a sus casi ochenta años seguía siendo "el rey del cotarro" en el carnaval veneciano. El conde Emile Targhetta D´Audifré era uno de los personajes singulares en la aristocracia véneta.
   Ambos estaban sentados en un sofá estilo Luis XV tapizado en rojo cardenal, al igual que las paredes: forradas con terciopelo del mismo color. Sobre sus cabezas quedaba un hermoso lienzo de Carpaccio. Los aromas de incienso provenían de un salón contiguo, al igual que los lamentos amorosos de la cantante Iva Zanicchi.
-Va a vivir usted una noche mágica; no la olvidará jamás, querido amigo Torres. La marquesa D´Alvise suele atender muy bien a sus invitados y con usted tendrá seguro más afabilidad, al ser marchante de arte.-Comentó el anciano conde.
-Tengo entendido que allí se reúne lo mejor de la sociedad veneciana.-Replicó el marchante.
-Así es. Tendrá usted el dudoso honor de compartir sus desmadres, locuras y hasta puede que le inviten a participar en una bacanal.-Replicaba el aristócrata con una risa descacharrada y cierta ironía.
   Los ojos del conde brillaban como dos perlas y el marchante le hacía un guiño de complicidad.
-Por cierto; ¿dispone de disfraz?
-No...
-No se preocupe, mi mayordomo le mostrará alguno que le pueda servir.
    Hora y media después, el marchante abandonaba el palacio, -que en otra época fuera morada de Giovanni Giacomo Casanova-; cargado con una gran bolsa que portaba el disfraz para la fiesta de esa noche.



                                 Emile Targhetta D´Audiffré  
                                                                                   
Como se encontraba en la zona de Fondamenta 
Nuove, se dirigió al Gran Canal para cruzar hasta la otra orilla en góndola. Estaba en el sestiere Santa Croce, y decidió ir a comer a la trattoria "Al Ponte". Tras cruzar varios puentes llegó a Calle Larga, donde se hallaba el local.



      "Trattoria Al Ponte"-Santa Croce-Óleo sobre tabla.Giovanni              R.Tortosa.

   Hacía un día bastante cálido; -aunque fuera febrero-; se despojó de la gabardina y se sentó en una de las mesas situadas en la terraza, bajo el entoldado. Solicitó al camarero una copa de "spritz"; -la famosa bebida veneciana, tan parecida al vermouth. También pidió unas "sarde in saor", las sardinas al estilo de la ciudad.
   El suave calor y la elección del disfraz le habían dejado somnoliento. La irrupción del camarero con la copa de "spritz" le despertó del sopor. Ni siquiera había advertido la presencia cercana de una joven que estaba sentada en la mesa adyacente. La visión de mas de un centenar de disfraces en la alcoba del conde junto al mayordomo francés le habían noqueado.
    Deseaba tener un momento de puro relax, de abstraerse de todo, de sólo tener abiertos los sentidos para disfrutar de aquellos platos venecianos. Pero estando tan próxima la figura de mujer joven, bella, hermosamente solitaria, se hace poco menos que imposible la soñada relajación. ¡Y la atmósfera del lugar, emblemáticamente romántica le pone mayor dificultad, si cabe!..
   A juzgar por el tono de su voz; -al dirigirse al camarero-, le parece que podría ser española. Una turista mas. Cabellos castaños en forma de melena, labios carnosos, óvalo facial fino, delicado; pero no puede ver sus ojos que están cubiertos por unas potentes gafas de sol oscuras. Poco a poco repara en aquel ser que come spaguetti alla carbonara cerca de él.
   Pero también le invade una tremenda pereza. No siente ganas de hablar con nadie. Pero él, amante de todo lo femenino; acostumbrado por su profesión a trasegar entre la belleza, puede que belleza muerta a través de retratos, desnudos y bodegones del siglo XVII y XVIII; pero belleza al fin y al cabo...
   Observa como su piel se vuelve tornasolada por los efectos de las luces que se cuelan entre el entoldado. Una piel como de melaza, Intuye que sus ojos deben ser hermosos y cautivadores. Ella sabe que esta siendo discretamente observada pero él no hace lo mas mínimo para iniciar una conversación.
   Resolvió sus dudas y decidió recurrir a una estrategia que seguro le daría resultado. Pagaría su cuenta y también la de la chica española. Y el efecto fue fulminante cuando el camarero le transmitió que su vecino de mesa le había invitado. Ella creía que él era italiano, por su forma y el hablar italiano con el camarero. Español como ella y que querrá pasar por turista. No le gusta hablar con desconocidos acerca de su profesión, y Gloria; -que así se llama la funcionaria española que viajó hasta Venezia para contemplar sus carnavales- todavía lo es.
    Ambos andan estudiándose y por ello han pedido unos "expressos" al camarero; para dilatar mas el momento.
-En la zona de Rialto, creo recordar que en la calle Piscina San Samuele conozco un lugar donde  alquilan todo tipo de disfraces.
-Pues sí, creo que tu invitación es tentadora.-Gérard acaba de invitarle a la ostentosa fiesta en el palacio de la marquesa y ella parece entusiasmada. No siempre un turista de paso por Venezia tiene la suerte de asistir a un sarao de alta gama como el que ahora le propuso el marchante.
   Luego ella le hace algunas preguntas directas y él intenta escabullirse; no le gusta jugar a ser transparente. Es posible que ello también sea consecuencia de su labor como vendedor de arte, donde el misterio ha de prevalecer. Y lo que se denomina como sinceridad, no se conoce en ese ámbito. De serlo, el profesional duraría apenas un par de minutos en el negocio...
    Pero conforme pasa el tiempo junto a ella, él se muestra mas inquieto. Otro hombre, en su lugar estaría mas plácido. Acostumbrado a tratar con los tiburones del arte, abogados mafiosos de clientes ídem, de los sobresaltos en las subastas, de un viajar incesante, de vender belleza por doquier, de recibir grandes cantidades de dinero, de tantas cosas....Nada de eso le inquieta ni preocupa; sin embargo el estar en primera línea frente a la belleza sin mácula de una mujer, se le hace complicado. Parece como si tuviese miedo a la belleza en vivo. Pero ya no hay escapatoria; acaba de invitarle al sarao de alta gama que con tanto énfasis le propuso el ilustre conde Targhetta, donde la nobleza véneta quizás desparrame toda la lujuria heredada del gran Giacomo.....
                                              Giovanni R.Tortosa.

viernes, 27 de marzo de 2015

JUAN BAUTISTA FERNÁNDEZ



 -¡Imagínese las pasiones carnales que habrán respirado estas paredes!...-; -aunque a Giacomo le daba igual, lo mismo lo hacía sobre una góndola en medio de un canal que en el recibidor de un convento; las camas no suponían un problema para él; era un mago de la palabra, un erudito, el más grande seductor de la historia...-Así me iba explicando el conde Emile Targhetta D´Audifré, quien había sido uno de los propietarios  del vetusto palacio veneciano donde residía; con un fluido italiano y ligera cadencia francesa, en recuerdo de su origen galo. Evidentemente, el conde se refería a Giovanni Giacomo Casanova.                                                                                                                                                                                         
Nos hallábamos sentados en un sofá estilo Luis XV de color rojo sangre; las paredes estaban forradas en terciopelo rojo con brocados dorados y en el centro del salón presidia un magnífico lienzo de Carpaccio. De uno de los salones contiguos flotaban los lamentos musicales de Iva Zanicchi, cuando apareció el joven mayordomo,  elegantemente vestido con uniforme azul de prusia y con paño blanco sobre uno de sus brazos portando una bandeja de plata. Ceremoniosamente inclinó su cuerpo macerado en gimnasios, y procedió a depositar el té sobre unas exquisitas tazas de porcelana china.                  
-Perdone...¿Es usted Juan Bautista Fernández?:-pregunté de sopetón al joven sirviente.
-No. Mi nombre es Jean-Claude-.       
-Ah....Disculpe; creía que.....

Cuando abandoné el palacio del anciano conde en la zona de Fondamenta Nuove para dirigirme al Gran Canal, no pude dejar de interrogarme: si realmente Jean-Claude era Juan Bautista; su "alter-ego" o un supuesto hermano gemelo o qué se yo....
Entonces recordé, mientras viajaba en el "vaporetto" hasta San Marco: que el verdadero Juan Bautista posee formas elegantes, incluso cierto refinamiento glamuroso. Que a veces se disfraza de "dandy" o de cortesano post-moderno para sumergirse y desparramar su mirada de halcón en fiestas de alto calibre y saraos presididos por fragancias de Dior, Gucci, Versace y demás atmósferas paganas. 
De piel clara y luminosa, sus ojos son como potentes faros de mirada hiper-penetrante que harían tambalear las mismísimas piedras de los muros de Jericó.                                                  
                                                
 Pero el tiempo más valorado para él es el dedicado a su pasión: la imagineria religiosa. Después de pasar por el taller de Carmen Carrillo, sus obras cada vez tienen mayor eco y son diversos lugares como San Pedro del Pinatar o Alhama de Murcia, donde procesionan sus imágenes. 
En Cieza, su tierra, todavía no debutó. Después de unos años con el "virus" Hernández Navarro, ahora la semana santa ciezana dirige su mirada hacia Andalucía. Y que sepa uno; Juan Bautista Fernández todavía no es andaluz......                               

sábado, 21 de marzo de 2015

JESÚS CARBONELL; EL FOTÓGRAFO PEREGRINO

                                                                     India.

   Es un nómada de la fotografía, un peregrino a la búsqueda de instantes vibrantes que congelar en papel fotográfico. Y porque sus personajes pertenecen al universo, él es incansable en su intento de encontrarlos, y puede transitar por la basta aridez de Marruecos, escalar en los valles andinos de Perú o vivir el colorido exultante, el tremendo olor a especias y también el patetismo, la pobreza más absoluta, incluso la muerte en algunas de las calles de la India.


                                El exotismo de la India.

   Vietnam fue su último objetivo; el veneno de la imagen inmolada en fotografías le llevó hasta ese remoto lugar. Y rescató pasajes inolvidables plasmando la sonrisa contumaz y halagadora de algún lugareño. También hubo espacio para encuadres de paisajes etéreos, salpicados de romanticismo.

El fotógrafo Carbonell entre unos amigos.

En su tierra de adopción, es decir: Monforte del Cid; en la provincia de Alicante, Jesús muestra las esencias de sus últimas experiencias, y lo hace en el coqueto Museo Íbero en su sala de exposiciones "Ginés Ruiz Nicolás".                                                

   Jesús Carbonell sufrió hace años; -cuando 
descubrió su talento innato para la fotografía- "la maladie d´amour"; una extraña enfermedad que le hizo cautivo de la luz, los atardeceres de cualquiera que fuere el lugar, le provocó enamorarse del alma de aquellas criaturas que habitan los lugares recónditos por donde pasa.

Idílica escena en Vietnam.


  Precisamente esas criaturas no provienen de ningún mundo "fashion", ni acaparan el interés de casi nadie. Viven alejados del llamado "primer mundo", marginados en consideraciones humanas; pero Carbonell sabe que hay mucha vida por sentir y a la vez mostrar en su mundo de imágenes y recuerdos como peregrino del mundo....
                                      Giovanni R.Tortosa

jueves, 12 de marzo de 2015

PEDRO PIQUERAS-RESTAURANTE "SAN AGUSTÍN"-JUMILLA

         Pedro Piqueras Palencia junto a su homónimo y amigo, el                periodista Pedro Piqueras. (foto Fernando Carcelén)

     Decir Pedro Piqueras, es como decir la cabeza visible, la imagen carismática del restaurante "San Agustín" de Jumilla. Pedro, que es un recóndito enamorado del vino que se hace en su tierra; -que llegó a ostentar el cargo de presidente en la "Ruta del Vino"-, despliega en su trabajo cotidiano, las dotes de "sumiller", jefe de sala y sobre todo muestra su afabilidad, naturalidad y el talante de alguien cercano y familiar en su atención al cliente.



    Ana María Gilar en un retrato al óleo de Giovanni R.Tortosa.

   San Agustín es una empresa con hondas raíces familiares, donde Ana María Gilar pone toda su sapiencia y talento en la trastienda, es decir: las cocinas; mientras Patrón Gilar comanda y dirije la barra del restaurante.
  La familia Gilar, que también posee pescadería propia, surte de excelentes mariscos y pescados de la bahía de Santa Pola; productos que unidos a los tradicionales de la tierra jumillana hacen que la carta del restaurante sea una deliciosa tentación  para el comensal.



               Agradable rincón del restaurante "San Agustín".

   El gran equipo de cocineros y camareros junto a la familia Gilar-Piqueras contribuyen para que una estancia en el local nunca sea la última, sino el principio de un romance.....

    Plantilla de "San Agustín".
Fotos; web restaurante San Agustín, Fernando Carcelén y "Atrezzo".
                                                               Giovanni R.Tortosa.

sábado, 7 de marzo de 2015

AURELIO GUIRAO INÉDITO

    Dibujo de Aurelio Guirao sobre el pintor Giovanni R.Tortosa en     pleno trabajo.

   De mi larga amistad con el poeta y pintor Aurelio Guirao guardo entrañables recuerdos, que el tiempo jamás pudo difuminar. Las conversaciones con él tenían unos registros altísimos y siempre me hacía recordar el arte luminoso y a la vez decadente de un cineasta de culto como era Luchino Visconti. La gran erudición de Aurelio en materias como pintura y su clara visión de la estética convertían sus teorías en auténticos festivales de sabiduría; -aunque él jamás se mostró petulante ni engreído. Todo fluía de manera natural y siempre con hondo respeto a la historia.
     Cuando venía a mi estudio de Madrid, solía tomar lápices y papel para por unos momentos sentirse pintor. Igual hacía un exquisito retrato de una modelo amiga que dibujaba el momento en que yo andaba pintando. Buena prueba de ello, es el dibujo a sepia que ilustra este artículo, donde se muestra su maestría en la composición, así como sus conocimientos anatómicos.
    Y también quedaron algunos de sus admirados poemas. Habíamos hablado de ilustrar con pinturas y dibujos míos un libro suyo, donde la temática elegida era principalmente el paisaje ciezano. Pero aquel proyecto nunca vio la luz y de aquel poemario sólo se publicaron dos temas: "Rambla del Moro" y "Palmera", que fueron incluidos en su libro "Del Verbo Vivir". El resto quedó en una carpeta en mi estudio. 
    Para satisfacción de los amantes de la poesía y en especial al grupo "La Sierpe y el Laúd";-donde Aurelio fue uno de sus fundadores les ofrezco un par de poemas de aquel proyecto:

                          DÍA GRIS
Cielo en alto balcón,
desde la cama:
página prisionera
de gris fofo,
distante.
No hay un solo renglón
de ensueño o pesadilla.
Ni siquiera en la sábana sudada
el hedor de un deseo
inconfesable.
Un gris embrutecido:
el vacío que deja
la absolución de todos los recuerdos.
En la brumosa luna del armario
y en el recuerdo lívido
del día,
barandal de balcón.
Esos barrotes tercos,
inmutables,
oscuros.
----------------------------------------------------------
                             OLIVO
Olivo
de cemento,
de ceniza.
Se retuerce en tu tronco un monumento
que la niebla de frondas pulveriza.
Tu milenario olvido, plata o sueño,
el cielo agujerea de alegría;
ojos celestes roen el terco leño,
por el ramaje observan tu agonía;
aguardan pacienzudos el momento 
del hacha inexorable en tala y triza;
ya van marcando tu envejecimiento,
tus ramas desgajadas, con gris tiza.
Retorso simulacro de tormento
frente a un vivir más rápido,
                                              más duro.
Morir
dolor de ser
                    mientras me siento
en lúcido ataúd, en sol oscuro,
en aire inerme, de mi pensamiento.
   

jueves, 5 de marzo de 2015

"DÍAS MÁGICOS EN HORNACHOS" PARTE 2

                   Isabel Pintado junto a Pedro Calurano.


-Esa tía tiene más credibilidad que Rajoy.
-Pfff....., cualquiera tiene más credibilidad que ese.
-Al menos, ella es natural, tiene sentimientos: sufre, ríe, llora; sobre todo llora....
-Sólo le faltaría protagonizar un anuncio de compresas cuando salga de la ratonera....
-Por cierto, ¿os acordáis cuando salió al balcón aquél, la noche que ganó las elecciones?; el público le pidió que besara a su mujer, y hay que ver lo que le costó al tío; parece como si......
-¿Te refieres al político o a la princesa?
-Al político, claro. La princesa no hubiera tenido tantos prejuicios.
-Pero está muy claro: ella es todo una triunfadora; le dio un buen meneo al torero, luego lo estigmatizó y después alcanzó el estrellato. Y no te digo, cuando fue canonizada y coronada por monseñor Jorge Javier Vázquez como "Princesa del Pueblo"...
-Claro, y el otro es la encarnación del fracaso; que venía de perder varias elecciones, ¡se le pasaba el arroz!; y ese mismo fracaso se lo traspasó al país. Yo creo que pasará a la historia por su exquisita delicadeza y sensibilidad para proteger a los "chorizos de guante blanco"....
-¿Te refieres a los de su secta, claro?
-Por descontado, Paloma. La sensibilidad que jamás tuvo para con el pueblo la reservó para los suyos....
-Es normal, Cristina; estos parecen tener el mismo alma que tiene un cajero automático.....(Risas)

   La amena conversación que estaba dándose en la terraza-mirador del "Petit Negresco" levantó mi curiosidad. Acababa de desayunar en un saloncito próximo, y apenas tuve que dar unos pasos para acceder al lugar de tertulia. Dí los "buenos días" y me presenté a las acaloradas conversadoras, que eran tres: Paloma, Cristina y Andrea. Una funcionaria del ministerio de agricultura y dos azafatas de vuelos nacionales; todas ellas provenientes de Madrid.
-Pues aquí estamos, hablando de "cultura general"-dijo Paloma, después de haber expulsado las volutas de humo de su cigarrillo.
   Conversamos del lirismo de los gallos al amanecer,  de los tañidos de las campanas de la iglesia y de tantos otros encantos de un pueblo extremeño como Hornachos. Les dije que procedía del mediterráneo y que en Extremadura buscaba sensaciones de alto calibre.Lo cuál no solamente aclaró nada, también causó extrañeza.
     Me preguntaron por un lugar para tomar el aperitivo y les sugerí el famoso Casino.
-¡Solamente por ver los zapatos que hoy lleve Isa Pintado, merece la pena!...
-¿Y quién es Isa Pintado?-preguntó Andrea.
-Isa es la síntesis de la elegancia femenina en este pueblo,-respondí.

Ana Villena, gerente y propietaria del "Petit Negresco", (Albergue Rural Castillo de Hornachos) y Giovanni R.Tortosa.

Nada mas franquear la entrada se escucha "Cae la nieve", en su versión italiana. Son las cosas de Pedro, en referencia a sus refinados gustos musicales. Pedro Calurano es alma del lugar y hace un poco de todo: relaciones públicas, camarero, somelier, y sobre todo es la sonrisa perenne del Casino. En la esquina de la barra se encuentra el arquitecto Blasco tomando una copa de "Barbadillo". El corazón del arquitecto ha sobrellevado con mucha dignidad diversas crisis sentimentales; sobreviviendo a todas ellas. Es hombre de melancólica mirada y gran persona. La puerta se abre y entra "Agus"; una criatura que parece escapada de un cuadro de Velázquez. También y de vez en cuando, los hermanos Cabanillas: Ignacio y Luis se dejan ver por aquí.
La voz radiofónica de Juan Aguilar se alza entre sus acompañantes, mientras toman crujientes patatas fritas y cerveza. El maestro Lechón también se ha sumado a la fiesta dominical del Casino.
   En la barra, Félix, junto a Juan Navarro no dejan quieto el grifo de cerveza y las botellas de "Castelar", el vino del lugar. En los fogones, la mujer de las tres uves: Visi Villar.

El gran "gurú" de los bailes salseros: el maestro Lechón y unas amigas.

    Acaban de llegar las chicas de Madrid, instaladas en el "Petit Negresco". Los pasillos que conducen al patio de corte andaluz, también convertido en fumadero, son testigos del tránsito del personal que acude allí. Pedro acaba de poner unos aperitivos junto a una botella de champán, en la mesa de las madrileñas. Como de costumbre, Pedro ha dejado el halo mágico de su sonrisa, que las chicas foráneas han agradecido.
    Y ahora se disponen a brindar por la reciente sentencia de un juzgado de Madrid; que condenaba a un policía nacional;-que hace casi año y medio humilló a Paloma en el aeropuerto de Barajas. El juez ratificó que toda mujer tiene derecho a utilizar un vibrador donde le dé la gana, sin que este objeto pueda ser sustituido por un hombre de carne y hueso; por muy policía que este sea.
    Paloma había regresado de un viaje a Sudamérica cuando en el control de equipajes un policía halló un vibrador envuelto entre varias bragas sucias en el fondo de su maleta.Le miró con sarcasmo y refunfuñó: ¡"Señorita, no sé para que lleva esas cosas, habiendo hombres, como en este caso yo mismo..."!, ¡Ya me entiende!...
    Ella le denunció y ahora un juez le había dado la razón. Puede que la sentencia sentara jurisprudencia y que ello sirviera como un paso más en la libertad en la Declaración de los Derechos Humanos de la Mujer.
    Por cierto, los zapatos de Isa Pintado, hoy son de un deslumbrante azul mediterráneo.....
                               A un artista de su profesión, a Pedro Calurano Benitez.
                                                Giovanni R.Tortosa
                              


miércoles, 4 de marzo de 2015

ADAMO; UN REQUIEM POR LA PAZ



-"Es una canción que escribí en el octubre del 66, y nunca pude imaginar, en aquél tiempo, que casi cincuenta años después estaría siempre en la actualidad; con su drama. Por esa paz en Medio Oriente, que el mundo entero espera: Inch Allah..,"-



    Nada más comenzar a cantar, tanto en el escenario como en el público, se produce una catarsis. A los músicos se les intuye todavía más conectados a sus instrumentos. La voz de Salvatore se hace más profunda y trascendente; lo interpreta en castellano y  francés, mientras el público asiste en medio de un respetuoso y marcado silencio. En algunos lugares incluso hacen luminarias a través de las llamas de los encendedores. Al final de la canción, Salvatore mira hacia arriba del escenario;-como si quisiera mirar al cielo- mientras los acordes del violín de Fanny Romme se hacen más vehementes...


          Fanny Romme cantando junto a Salvatore Adamo.

    Pero el arte jamás pudo hacer nada por evitar una guerra; en este caso: la eterna confrontación entre Palestina e Israel. Un drama humano que lleva demasiado tiempo y al que no se le vislumbra final.



   Una canción, una pintura o tal vez una película jamás podrán parar la cerrazón, el fanatismo y la violencia humana. Pero al menos, siempre quedarán las loables intenciones de muchos creadores y artistas; que como Salvatore Adamo construyeron canciones como "Inch Allah" donde recuerda y hace ver el absurdo que la condición humana tiene tantas veces; quizás demasiadas....
Giovanni R.Tortosa
Fotos: Bernard Vanroye

miércoles, 25 de febrero de 2015

"DÍAS MÁGICOS EN HORNACHOS" PARTE 1ª

Giovanni R.Tortosa junto a María José Aguilar Venegas, embajadora de Hornachos para el resto del mundo.


-"Fue un acontecimiento único; la gente salió muy emocionada...nunca habíamos visto nada igual"-Le explicaba  un joven a su pareja; una chica procedente de Villafranca de Barros, mientras tomaban patatas fritas y unas cañas de cerveza bajo el entoldado del bar "Pepe". El joven se refería al fuerte impacto que produjo la primera boda "gay" celebrada en Hornachos.
   Pepe, el dueño del bar, es un hombre afable y simpático, con cierto parecido físico con el actor José Luis López Vázquez.. El local está situado en un altozano, en la parte alta de Hornachos; en una especie de plaza, un recuadro donde convergen varias calles y que para mí es uno de los enclaves distinguidos de este hermoso pueblo.
   Al otro lado de la terracita, dos profesoras de sendos colegios religiosos toman unos aperitivos entre risas y miradas cómplices; acaban de pedir a Pepe que retire parte del entoldado, con el fin de ser acariciadas por el tibio calor primaveral. Por unos momentos callan su diálogo para sumergirse en un pequeño éxtasis de ojos cerrados con ligero adormilamiento y las piernas estiradas y apoyadas sobre otras sillas. Es como un solarium particular y sobre la mesa los rayos de sol estallan en los vasos de cerveza haciéndola todavía más brillante y dorada. 


        Ambiente festivo en la terracita del bar "Pepe".

    Son las cuatro y veinte; en el local ya no queda nadie, salvo el matrimonio Pepe y su señora Feli, que se disponen a cerrar las rejas de ventanas y puerta. Previamente han servido la última consumición a las profesoras, que siguen como lagartos al sol; ahora con mayor relajación y dejando mayor porcentaje de piel a la exposición solar.
-Me vino muy bien ir a ese gimnasio y dar clases de"pilates"; me está endureciendo bastante.-Dice una de ellas mientras se mira por debajo de las gafas de sol sus pechos, canalillo y vientre. La dulce modorra y el hecho de saberse  deseada por  hombres le conforta y le provoca una felicidad íntima y discreta.
-La operación bikini tiene estas consecuencias.-Replica la otra, pasándose la mano por sus piernas de tintorera; ataviadas con medias de encaje negro.
    El matrimonio y propietarios del negocio ya están en la calle, a punto de subirse en un coche marca Mercedes, aparcado junto a la terracita. Se despiden de sus clientas, pidiéndoles dejen los vasos detrás de la ventana cuando decidan marchar. El auto manejado por Pepe se pierde por una de las calles próximas.
    Opto por marcharme, justo cuando las profesoras sacan a relucir temáticas de mayor empaque y enjundia, pero también de resultados previsibles.



             Paisaje "Cerro de las Cruces"; pintado en el fantástico hotel Castillo de Hornachos.


    Regreso a la vetusta sobriedad del hotel "Negresco";-que en realidad no es Negresco sino Alojamiento Rural "Castillo de Hornachos". Aunque me pareció más poético y divertido llamarle así, en alusión al hotel existente en Niza; donde la leyenda cuenta que una amante de Picasso, desesperada por los desaires e infidelidades del pintor malagueño, se sumergió en una bañera llena en parte con champán rosa, suicidándose. El albergue de Hornachos todavía no tiene leyendas; aunque para mí, que pasé casi una decena de años de hotel en hotel, este lugar tiene potentes encantos: su mirador para ver el famoso "cerro de las cruces"o estar situado en una zona que recuerda al barrio parisino de Montmartre. Los amaneceres con niebla incluida, desde su interior son espectaculares. Y hasta podría decir que es el sitio ideal para cantar "Cae la nieve", en sus diferentes versiones, salvo en japonés. Por cierto, en Japón, esta canción es el himno navideño.
   A la hora mágica del crepúsculo me dispongo a presenciar uno de los espectáculos más gratificantes y líricos de Hornachos: sus atardeceres; que son auténticos festivales de color, embrujo y hechizo para el alma. Por tanto, salgo a la terraza del "Petit Negresco" y junto a una copa de cava fabricado en Almendralejo, dejo que mis sentidos empapen como una esponja todo el delirio cromático que se diluye en los celajes de nubes y amplia perspectiva llena de verdes y grises. Un acontecimiento digno de espíritus solitarios como uno.
   Esta noche viajaré al misterio granadino, paseando por el barrio adyacente a la iglesia; calle San Francisco y otras. Hornachos es como un parque temático donde puedes encontrar referentes parisinos, andaluces o castellanos; por no decir moriscos, romanos, etc

  Mañana es domingo y toca Casino; -por cierto, allí también "Cae la nieve"......
                                      
                                             Seguirá....

Giovanni R.Tortosa.

Fotografías de Elena Crespo Baeza y G.Tortosa. Pintura al Gouache de G. Tortosa.


"Cae la nieve"; en directo, Salvatore Adamo.

VÏDEO-OBRA PICTÓRICA-GIOVANNI R.TORTOSA

Pinturas de GiovanniR.Tortosa. Música de Gérard Lenorman.

jueves, 19 de febrero de 2015

Ernest Descals.Artista Pintor: ERNEST DESCALS-PINTOR-PINTURA-ARTICULO-SEMBLANZA-D...

Ernest Descals.Artista Pintor: ERNEST DESCALS-PINTOR-PINTURA-ARTICULO-SEMBLANZA-D...: ERNEST DESCALS-PINTOR-PINTURA-ARTICULO-SEMBLANZA-DESNUDOS EN VENECIA-GIOVANNI R.TORTOSA- ERNEST DESCALS-PINTOR-PINTURA-ARTICULO-DESNUDO...

miércoles, 18 de febrero de 2015

ERNEST DESCALS

                  El artista Ernest Descals en su estudio.

     Ernest Descals es un vampiro moderno, que sale nada más despuntar el sol, para reencontrarse cada amanecer con el paisaje que alimentará su sed de lujuria estética y espiritual. Al igual que los vampiros de leyenda, clavará sus espátulas y pinceles en los intersticios de montañas, valles y arbustos. Sentirá como suyas, las luces plateadas, los reflejos dorados sobre las ásperas tierras, y al final poseerá;-como se posee a una amante insaciable,- el fragmento elegido para reverenciarlo en el cuadrilátero del lienzo.


                     El artista en la vorágine de su estudio.

    Heredero fiel de la escuela paisajística catalana: Olot, La Garrotxa, Pirineos, y la Costa Brava son escenarios donde libaron las mejores esencias : Anglada, Meifrén, Terruella, Masriera, Vayreda, Mir y tantos otros intérpretes de tan venerados parajes.
    Quedan pocos lugares en España, donde el artista catalán no ha colocado su caballete de campaña. La plástica de sus paisajes tienen todos los resortes para hacer vibrar al espectador. Las texturas (expresión tan de moda entre cocineros) de sus obras tienen cada vez mas empaque; recordando a un brujo en el manejo de la materia como fue Josep Serrasanta.


          Ernest y una amiga,en un hotel de Lloret de Mar.

   El genial Pla  dividía a las gentes de Manresa, entre: "los que poseen una curiosa mezcla de personas extravertidas, exuberantes y abiertas; típicas del litoral y las que son introvertidas, silenciosas y cerradas"... Y yo creo que Ernest pertenece al primer grupo. Porque el artista de Manresa no se conforma con mostrar sus obras; también desnuda su personalidad ante amigos y aficionados de su arte. Nos regala imágenes inéditas, como cuando juega al futbolín, sus veraneos; -tan acuáticos y luminosos como el mismo mediterráneo. Las idas y venidas con familiares; detalles sentimentales que le hacen tan cercano y entrañable.


          El maestro junto a una pintura suya sobre Cadaqués.

    Y al final de la jornada, el pintor retornará a su estudio y puede que pinte otros temas; pero serán sus adobados paisajes, los que a la postre le consagrarán como un auténtico "gurú" de la paisajística internacional....
                                    Giovanni R.Tortosa
Fotos: Ernest Descals Blog