"SACROMONTE"

"SACROMONTE"
"CONTRALUZ" (Detalle) Oil on canvas. Giovanni R.Tortosa

DESNUDO-FIGURA-PASTEL-GRAFITO-INTIMIDAD-REALISMO

DESNUDO-FIGURA-PASTEL-GRAFITO-INTIMIDAD-REALISMO
TORTOSA ART COLLECTION ---- giovannirtortosa@gmail.com

viernes, 30 de enero de 2015

EL ESTUDIO-ATELIER

   La antesala del estudio con "Sueños en un museo" como fondo.

   Son los espacios donde el artista pasa casi la totalidad de su vida: el estudio; -lugar que cobija los anhelos, los sueños creativos y también son mudos testigos de las frustraciones.

           Antesala del estudio, donde se cobijan ciertos elementos                 decorativos como plantas y algunos cuadros.


  Por ello los artistas intentamos que estos
"refugios" tengan toda la calma y a la vez que resulten agradables, que propicien un bienestar;-ya que el tiempo pasado entre sus paredes es infinito.
Los techos abuhardillados siempre les otorgaron sensaciones de leyenda. Posiblemente su origen proviene del París del diecinueve.

El artista-pintor, que no suele ser un oficinista ni nada parecido, no puede mantener un estricto orden; se mueve entre tantos cachivaches, herramientas y demás enseres con absoluta naturalidad. Sabe que puede vivir entre un desorden que controla y que vendría a ser un "desorden-ordenado".
Las velas aromáticas y el incienso no pueden faltar en un ámbito intimista como un estudio.

La música y los aromas son complementos que pueden hacer mas sensitiva una sesión pictórica. Los olores de incienso también sirven para maquillar los otros olores propios de semejante lugar: trementina, aceites, barnices, etc.
               Hasta los armarios pueden revestirse de arte.

Las plantas, acompañantes fieles; ponen la nota de frescura y elocuencia natural. Junto a otros objetos como pinturas y alguna antigüedad complementan una atmósfera ya de por sí embriagadora;-al menos para los que somos sus inquilinos.


    La adorada luz mediterránea se posa en cada elemento del lugar.



                              Caballete, pinceles y capote torero.



             Paletas, estrellas de mar y un guiño a Venezia.



     Las "puertas pintadas" con motivos florales forman parte del            ambiente de esta casa- estudio  del pintor Giovanni R.Tortosa.



Tabla de Escuela Lombarda, siglo XVII, junto a un candelabro ponen el punto místico.

Textos y fotografías de Giovanni R.Tortosa.

jueves, 29 de enero de 2015

"VENDETTA 2015"

 Patricia de "Atrezzo", mostrando imágenes a los miembros de Vendetta.
El grupo musical "La Vendetta" prepara su puesta a punto en una nueva temporada. Sesiones de fotografía, ensayos y nuevas puestas en escena son la vida cotidiana del grupo. En este caso, el lugar elegido fue el poético pueblo alicantino Hondón de las Nieves.
Antonio Alarcón, Manuel Mirete y Antonio Rigla siguen siendo los veteranos donde la orquesta sustenta sus raíces. Nuevas voces se han sumado, enriqueciendo y refrescando el momento estupendo que vive esta, ya veterana formación musical.

Los componentes durante la sesión fotográfica.

Las chicas del grupo, esbozando poses,-mientras  Patricia revisa los flashes.
El grupo al completo.

Giovanni R.Tortosa; enero de 2015

jueves, 22 de enero de 2015

"HISTORIAS de un MARCHANTE de ARTE" MADRID-Parte 2ª.

                   El pintor chileno Guillermo Muñóz Vera en su estudio de Chinchón.

                                     Primavera, año 2008. 
   Eran las tres de la tarde, cuando Gérard degustaba unas "Ostras orientales con soja y algas wakame" en el restaurante del afamado cocinero navarro Pedro Larumbe, en el antiguo edificio del diario ABC. Se hallaba junto a unos financieros interesados en vender un cuadro de Rubens a unos kuwaitíes; y para tal operación Gérard era imprescindible, ya que tenía la obra de primera mano; -sin intermediarios de por medio.
     Justo, cuando se encontraban debatiendo las comisiones, sonó su teléfono celular. Era Araceli, para confirmarle su asistencia a la fiesta de Chinchón. Quedaron en verse en el café "Espejos" situado en Paseo de Recoletos.
    El viaje hasta Chinchón duró casi dos horas. Hubieron de realizar varias paradas durante el trayecto con el fin de solazarse y calmar la libido que iba subiendo según pasaban los minutos.
    Llegaron al bello pueblo como si hubieran sido apaleados. Besados, chupados y manoseados hasta la extenuación, se presentaron en casa del pintor chileno Guillermo Muñóz-Vera. Él los recibió con su habitual cortesía y elegancia. Araceli iba a vivir su primera experiencia en semejante ambiente; un sarao con gentes del arte. Sentía cierta curiosidad como antropóloga; -por ello el marchante le advirtió que no se hiciera grandes ilusiones; que aquello sería como una boda ordinaria pero con ciertas dosis de pedantería.
    La casa-estudio ya estaba atestada de gentes que ingerían canapés y dialogaban en grupúsculos, y Gérard aprovechó los primeros minutos para mostrar a su acompañante algunos de los lienzos que colgaban de las paredes. El marchante y el pintor chileno se habían conocido en el barrio de "Malasaña" donde fueron vecinos.
   Un galerísta madrileño con pinta de seminarista, gafas de pasta y vaso de Jack Daniel´s en mano explicaba a su acompañante; -una treintañera de aspecto caballuno y piel quemada por rayos uva-, la sensualidad que se escondía en las figuras femeninas de un cuadro de Guillermo. El lienzo representaba a dos mujeres de Chinchón ataviadas con mantilla y peineta, dispuestas para desfilar en una procesión.
-Esas mujeres siempre me impactaron. Pensar lo que ocultan esos elegantes vestidos funerarios....¡¡unas carnes blancas, lechosas, mórbidas...qué lujuria!!...
-¡¡Qué raro eres Patricio; donde esté una tía bien modelada en gimnasios, endurecida como un roble, que se quite eso; parece mentira que vendas arte, que mal gusto tienes tío!!-refunfuñaba ella.
El galerísta optó por sorber un trago de "agua de fuego escocesa" y no responder.

                                                       Obra de Guillermo Muñöz-Vera.

   Un nutrido grupo de alumnos del propio Muñóz-Vera hacían corro en torno a él, mientras Gérard charlaba con el galerísta alicantino Manolo Díaz. La mirada azul de Araceli iba desparramándose en aquella atmósfera. La química que se había producido entre la profesora y el marchante, la noche anterior en la taberna de "Antonio Sánchez"había prendido la llama, y no era un pequeño fuego, era todo un torrente de lava. Habían brindado por todo lo brindable y se miraban con vehemencia y pasión desbordante.
    Al final de la fiesta, el pintor hiper-realista  emplazó a los asistentes a tomar café en un local adyacente a la plaza mayor. Allí Gérard propuso a su compañera pasar la noche en tan idílico pueblo, a lo que ella contestó afirmativamente. Preguntaron por algún lugar con encanto y uno de los asistentes les sugirió un alojamiento rural, donde la leyenda contaba que el genial Goya había vivido en su estancia en el pueblo. Le dieron el teléfono y el marchante gestionó la pecnoctación.
-¡¡Fascinante, sea real o no me gusta esa historia!!-exclamó Gérard con remarcado entusiasmo.


  La atmósfera era caliente, con luces anaranjadas producidas por las velas; alharadas de incienso y los perfiles de sus cuerpos reflejados en la pared, al modo de sombras chinescas fueron constituyendo el artesonado amoroso-litúrgico, donde el caderamen de Araceli trazaba líneas ovaladas, sugeridoras de mundos exóticos; ante la embelesada mirada del marchante, que previamente había salpicado sus pies con champán y los había besado delicadamente. También sucumbió a las fragancias de Nina Ricci que impregnaban su pubiscencia. Y por último se dejó amar plácidamente recostado, mientras en su mente circulaban en carrusel las criaturas de Goya entre los brillos de las pupilas de Araceli. Necesitaban devorarse mutuamente, por lo que amanecieron exahustos; sus cuerpos parecían los restos de un martirio romano.

                         Comedor principal del restaurante "Pedro Larumbe", calle Serrano, Madrid


   Gérard, cuya vida nómada le impedía conciliarse con los mundos sentimentales y donde su primacía residía en vender cuadros; meditaba junto a un vaso de vermouth la revolución que le había causado Araceli en las pocas horas que llevaban juntos. Había mordido del anzuelo de su sensualidad omnipresente, de sus modos refinados en la intimidad, parecía poseer un catálogo extenso donde figuraban todos los recursos para hacer vibrar a un hombre.
   Observaba su perfil de ojos cerrados mientras exponían sus cuerpos al tibio sol de mediodía.El marchante sentía que estaba en la antesala de sentirse arponeado por el amor, y eso le inquietaba. Desde que el pasado viernes aterrizara en Madrid todo habían sido sobresaltos: las afirmaciones del profesor Piñero sobre el enterramiento de Cristo, la irrupción de Araceli en la taberna de "Antonio Sánchez" y por último, todo cuanto Araceli dejó caer sobre él; algo así como una deliciosa lluvia de primavera con posteriores aromas a tierra mojada.......

Giovanni R.Tortosa                     seguirá....
Fotos, "Artelibre"
web Pedro Larumbe.

miércoles, 21 de enero de 2015

MARI TRINI, La PIAF Española


       Mari Trini, en un retrato de Giovanni R.Tortosa.Año 1985 

-Si hubieses nacido en Francia, en vez de Murcia; quizás serias reverenciada como una segunda Piaf, y el reconocimiento como artista sería mucho mayor, no crees?-le pregunté.
-Me hubieran dado probablemente la "Legión de Honor";-me respondió con un punto de ironía...
   Nos conocimos en los estudios del fotógrafo Serápio Carreño en Madrid. Serápio era su fotógrafo de confianza; la mayoría de sus discos llevan sus imágenes, incluso le hizo el reportaje en Ibiza, donde  posó desnuda para la revista "Interviú".
  La primera impresión que tuve antes que Carreño nos presentara, era la de parecerme una mujer engolada, distante y fría. Sin embargo comprobé que sólo era una estrategia para protegerse. Apenas hablamos de Murcia; sí en cambio de Waldo de los Ríos, el músico argentino que tanto colaboró en los inicios de su carrera cuando hiciera los arreglos y potenciara aquellos poemas que pasarían como canciones a la posteridad y la historia de la música española.
-"Amores" podría estar entre las mejores canciones de amor de la historia, como "Ne me quitte pas";-ratifiqué.
Ella me regaló una mirada potente e iluminada y un gesto entre altivo y una pizca indulgente.
-Gracias, me alaga lo que dices.
   Al personal español le costó asimilar su presencia en los escenarios, vestida de negro riguroso, entonando canciones de rebeldía y amores que no tenían nombres ni sexo definido. Porque sus canciones eran plegarias de amor con segundas lecturas, que denunciaban desigualdades, prejuicios sociales; pero siempre interpretadas con suma elegancia, sin acritudes, con el tono exacto de quien sugiere, de quien no obliga a nada.
   Bebió la vida en tragos largos, preservó su intimidad y gustó de los coches, manejando la mecánica con gran destreza, a la par de cualquier profesional. Su cuerpo menudo recordaba a Edith Piaf y siempre se agigantaba en los escenarios. Su fuerza interpretativa dejaba atrás su aparente fragilidad. Así era la mujer que paseaba en un cochecito rojo descapotable por la Gran Vía madrileña, ataviada con un foulard del mismo color: rojo.
   Sin buscarlo ni pretenderlo fue el primer "icono" del mundo lésbico español. Y de Claudette, su gran amor y pareja sólo se supo en sus últimos años. Quizás por todo ello el gobierno murciano nunca tributó el homenaje merecido a la artista con mayor resonancia y trascendencia de la Murcia contemporánea.
   Y se marchó, precisamente en esa misma ciudad, entre aromas primaverales; un martes santo. Sus cenizas fueron arrojadas al mismo mar que cantara tantas veces, donde también viajó el protagonista de "Un hombre marchó";-es decir, su padre....
                              Giovanni R.Tortosa.

     "Les amours deviennent folles" Mari Trini.

sábado, 17 de enero de 2015

FRANCISCO GARCIA ALCÁZAR

Francisco García Alcázar.Fotografía Ciezaenlared.com


            Se abre el telón. Aparece él; sus ojos "picassianos" parecen faros que intentan escrutar en cuestión de segundos el patio de butacas. Su cuerpo, un tanto menudo; parece agigantarse ante la expectación del público, y que en este caso son sus propios paisanos, a los que respetuosamente saluda inclinando la cabeza y tórax en agradecimiento.
    Sus "discípulos" alineados tras él..Batuta en mano, recogido en sí mismo, inicia el ritual que precede al inicio del concierto: músicos y director en silencio, en concentración absoluta hasta que un sonido de trompeta proveniente de los camerinos rompe el silencio reinante. Entonces, el maestro García-Alcázar se gira de perfil y sonríe irónicamente a la vez que hace un guiño de complicidad hacia los asistentes. Parece como si esas cosas sólo le pasaran a él. ¿Sabotaje musical del enemigo?...¿Quién sabe?...
   Finalizada la actuación, un espectador, conocido comerciante local, expresa su parecer acerca del auditorio: "llegó a ser uno de los mejores teatros de la provincia y mira como lo han dejado";-mientras miraba con resignación a lo largo y ancho del recinto. El "Canto a Murcia" puso  punto y final al evento de estreno para las gentes "de a pie";
 que con sumo respeto y silencio, salían a la calle. Para muchos de los que allí estuvieron esa noche, el "Capitol" había sido una especie de trasatlántico de lujo, donde viajaron a sus sueños cinematográficos mientras coqueteaban con amores adolescentes u otros. Puede que ahora sentían que al gran barco lo habían saqueado y robado el alma, creando un habitáculo desangelado, útil para muchas cosas menos para la ensoñación.
   Francisco García-Alcázar proviene de una popular familia local dedicada a la pastelería, y aunque ese noble oficio conlleva retazos de arte, él prefirió los procelosos caminos musicales, donde su tesón y esfuerzo le convirtieron en profesor y director musical. Pero algo debe tener el profesor Alcázar cuando sus maneras, sus actitudes u otras veleidades son puestas en juicios de bandos entre enemigos y siempre defendido por fieles seguidores. En Cieza, él es uno de los personajes públicos que jamás pasa desapercibido. Puede que ello derive de su personalidad directa, sin ambages y sus comentarios en medios públicos provengan más del corazón que del raciocinio. Es un ejemplo de lo llamado "políticamente incorrecto"; y eso lo engrandece, en una sociedad de moral cogida con alfileres.
    A pesar de los sinsabores profesionales, el maestro es un icono para muchas gentes de su tierra, especialmente cuando pisa el albero de "La Deseada". Saluda a las cuadrillas, les desea suerte e inicia su particular paseíllo y vuelta al ruedo al frente de sus músicos mientras el personal le aclama, le arroja puros y él les corresponde con algún gesto de sabor torero. Después, puede que hasta se luzca con el solo de trompeta del pasodoble "Nerva".
   Hace algunos años me pareció oír su voz en uno de esos confesionarios radiofónicos nocturnos. Con cierto tono de amargura se quejaba de algunas traiciones profesionales, de todo un marasmo de incomprensiones; quizás un estado depresivo le había conducido a ese desasosiego. Aunque pueda parecer una frivolidad, disfruté con aquella confesión del maestro Alcázar; porque era como atisbar la verdadera piel del artista, descarnado y desnudo de todo equipaje; sin luces ni focos, desprovisto del aplauso efímero. Era un canto a la soledad del creador.Un hombre talentoso, lleno de creatividad, pero con la incomprensión adherida a su cotidianidad. Podía haber sido el personaje de la canción de Manuel Alejandro: "Un hombre solo"....

viernes, 9 de enero de 2015

"HISTORIAS de un MARCHANTE de ARTE"-MADRID- Parte 1ª

Taberna "Antonio Sánchez", Madrid.
Madrid, primavera de 2008.

         "Es muy probable que el cadáver de Jesús fuese arrojado a una fosa común...";-afirmaba el  historiador Antonio Piñero, en uno de esos espacios televisivos dedicados a las "ciencias paranormales, fenómenos extraños y veleidades religiosas". El marchante Gérard Torres que recién había salido del baño, envuelto en una gran toalla blanca, quedaba perplejo ante las palabras emitidas por el catedrático andaluz.
-¡¡Fotre; como está el patio!!; -cualquier día sale alguien afirmando que "Las Meninas" las pintó un japonés-; decía entre risas Gérard.                         
¡¡Vaya tela con el profesor Piñero!!; -de un plumazo se ha cargado la clave que daba el sentido a los creyentes cristianos....-decía para sí mismo.                                                                 
-Entonces, la historia del sepulcro nuevo en un espléndido jardín, la guardia romana vigilante, el ángel que anuncia el milagro, la salida del "resucitado", la llegada de las mujeres amigas; en fin, ya me parecía demasiado romántico para ser verdad.-comentaba el marchante, mientras      aplicaba extractos de alóe vera en su rostro,     acicalaba cejas y perfumaba ciertos puntos de su geografía física.         
Se vistió con ropa informal y salió a los enmoquetados pasillos rojos del hotel "Atlántico", en plena Gran Vía madrileña para caminar hasta Puerta del Sol y acceder, a través de la calle Postas a la Plaza Mayor.      
Vista de Madrid desde el hotel Atlántico.  
Llegó hasta "Casa Rúa";-un bar especializado en bocadillos de calamares. Era su debilidad; siempre que aparecía por Madrid su primer cometido era sumergirse en ambientes de atmósferas grasientas con profundos olores a fritanga y suelos con serrín le estimulaban bastante. El mundo del arte le parecía cursi y afectado, demasiado protocolario y estos ambientes le rescataban de todo aquello, a la vez que le insuflaban vida.Tomó una cerveza junto al consabido bocadillo rebosante de calamares con suma placidez y calma, observando y disfrutando del momento.                          
Plaza Mayor de Madrid.                        
Con semejante parsimonia salió a caminar, para dirigirse a la zona de Tirso de Molina y llegar hasta la calle "Mesón de Paredes" donde le aguardaba la entrañable taberna de "Antonio Sánchez". Era otro microcosmos, quizás mas bizarro y profundo; un lugar nacido en pleno siglo diecinueve, de manos de un afamado torero de la época. La taberna mantenía intactas las esencias primigenias, los sabores añejos                    
Taberna "Antonio Sánchez". Madrid
¡¡Hombre, Gérard, cuanto tiempo sin verte!!-le exortaba Roberto Garcia, un chamarilero del Rastro al ver como Gérard entraba en el local y se situaba junto a la barra.                                    
-Pues sí, Roberto, ahí seguimos como de costumbre entre viajecito y viajecito una parada en la "Villa y Corte";-le respondió Gérard.          
Pidió un vino de la casa y unos boquerones en vinagre, prologando su diálogo junto al chamarilero entre cabezas de toro disecadas, retratos de toreros con patillas de hacha y algún quejido lastimero que se escapaba de la garganta de algún cantaor gitano. Envolverse en lo que él definía como "lujuria espiritual" era su verdadero mundo; donde la naturalidad reinaba, mientras que en su profesión era mas bien un actor.                                         
Un banderillero retirado hacía de palmero mientras su acompañante: una jovencíta sandunguera de aspecto racial se marcaba un esbozo de fandangos de Huelva ante la admiración del marchante y el resto del personal. Frente al "cuadro flamenco" quedaba una mesa donde un grupo de mujeres tomaban cañas de cerveza, a la vez que reían con intensidad. Una de ellas cruzó su mirada,-como un sortilegio-, con la de Gérard. El tratante sonrió discretamente. a la vez que escrutaba los atractivos de la dama en cuestión. Sus largos cabellos castaños, ojos azules y mirada deliciosamente sensual le reportó un toque de paroxismo. Aunque seguía jaleando con gran desparpajo los bailes de la pareja su interés siguió en vía ascendente hacía la chispeante y atractiva mujer que le prendió con su llamarada azul.
De repente ella se levantó y fue hasta él para iniciar un cimbrear de caderamen y movimientos incesantes de manos, haciéndole salir de su querencia y provocando unos quiebros cargados de fragancias aflamencadas.                         
¡¡Pareces nacida en el "sacromonte" granadino!!...lo haces muy bien;-le susurró al oído Gérard.                                           
-Bueno, ya ves, me gusta mucho;-replicó Araceli.
Y siguieron bailando a la vez que confidenciaban.
Luego pidieron un par de vinos y de sopetón el marchante le entregó una tarjeta con su número de teléfono.                                    
-Me dedico al negocio del arte y mañana un pintor amigo da una fiesta, un ágape en su casa de Chinchón; así que estas invitada.
-Conozco esa zona:Belmonte, Colmenar de Oreja...he tomado vinos allí en los mesones de la plaza mayor; me encanta-replicó Araceli.
-Bueno, me lo pensaré; -dijo con fingida ambigüedad ella.
-Bien, como tu veas. De todos modos si no vienes al ágape, podríamos vernos aquí en Madrid.
-¿A qué hora sería la fiesta?
-Sobre las ocho de la tarde. Chinchón queda cerca; en media hora estaríamos allí.-apostilló Gérard.
Araceli le habló de su gusto por la antropología, siendo profesora de dicha materia. De un alargado matrimonio insustancial y que lógicamente finalizó en ruptura, Ahora, y después de un enclaustramiento elegido, de una desactivación amorosa y sexual había decidido entregase al devenir en busca de aventuras pasajeras, incluso de excesos, si hacían falta.               
Al marchante le fascinó su mirada azul, ser antropóloga le suscitaba mucho y su pasado era una historia tantas veces oída, que apenas le inquietó.....                      
                           Continuará....                    
Giovanni R. Tortosa                                              
Fotografías Giovanni R.Tortosa y web "Antonio Sánchez"                                                               

domingo, 4 de enero de 2015

PACO LECHÓN



    Tiene alma de gondolero, en la Venecia de los Dux, de Tintoreto, Casanova, Lord Byron. Podría haber sido un "chanssonier" en cualquier "music-hall" de Montmartre, y hasta un filósofo romano en la corte de Trajano.
  Paco vive en un pequeño pueblo extremeño de benedíctino nombre: Puebla del Prior. Después de una intensa vida dedicada a la danza, su gran pasión; de un ir de allá para acá, de haber rasgado su talento a jirones en escenarios de América y Europa, decidió regalarse una vida de mayor sosiego, quizás con mayor calidad, en tan emblemático lugar pacense; donde nació.
  La mundología; -propia de un hombre barnizado por miles de experiencias mundanas-, aflora en él, nada mas conocerle. en el deje profundo de su mirada penetrante a la vez que dulce, en la forma como gesticula o la fina ironía con la que va salpimentando sus comentarios. Tomar unos vinos con Paco, es siempre un mayestático placer, al calor de sus pinceladas de hombre sabio y exquisito va degranando sus particulares formas de ver los entramados de la vida cotidiana.
Con su alumna Maria José Aguilar.

Como artista, lógicamente tiene su lado crítico en ciertos aspectos político-sociales, y sus                   inquietudes le han llevado a intentar aportar                           tiempo, conocimiento e ilusiones en un nuevo proyecto para con su pueblo.
   Gracias al maestro Lechón los denominados bailes salseros: merengue, bachata, requetón, etc tienen vigencia en "Tierra de Barros", a través de sus clases prácticas impartidas en diversos municipios de esta comarca.
El maestro junto a sus alumnos y amigos, en el Casino de Hornachos.
  Bailes aparte, el maestro se prodiga en amores a su tierra, cultivando vinos de los llamados de "pitarra" y que luego saborea con sus amigos. Y también su lado romántico y soñador aparece en forma de hermosos poemas; casi siempre vinculados a la mujer, a los amores de su vida. Paco, a través de sus versos sublimíza cada recoveco, cada esquina de su ideal femenino. Él sabe que el amor es efímero, que perece con el tiempo; sin embargo lo femenino es una esencia perenne, indeleble, eterna. Y él le canta a través de su prosa  a lo mas hondo del misterio femenino, sus deliciosos y perversos aromas, las eternas incertidumbres, el sabor salobre de una piel recién besada, susurrada, amada.... 
   Es la parte mas íntima, secreta, de un hombre honesto, de innata sencillez, con duende universal, y que sin duda es una de esas perlas extremeñas que uno ha tenido la satisfacción de poder conocer.....      

                                     Giovanni R.Tortosa
Fotos: Paco Lechón y Giovanni R. Tortosa.                                                                                                                                                                                                                                                                                          

jueves, 1 de enero de 2015

FOTOGRAFÏAS DE Giovanni R. Tortosa POR ALESSANDRA CONTI





Alessandra Conti fue una amiga fotógrafa, 
siempre interesada en conocer aspectos del arte y su mundo tan peculiar y a veces enigmático. Hace años me hizo estas fotografías que mantuve durante tanto tiempo, entre la oscuridad y el olvido. Ahora, y después de volver a verlas, me percaté de su técnica, donde a través de unos filtros "caseros" conseguía los efectos evanescentes, casi brumosos que se muestran en ellas. De esta manera quiero rendir mi pequeño homenaje a esta artista de la imagen, con un talento aquilatado y desaparecida muy joven.