"SACROMONTE"

"SACROMONTE"
"CONTRALUZ" (Detalle) Oil on canvas. Giovanni R.Tortosa

DESNUDO-FIGURA-PASTEL-GRAFITO-INTIMIDAD-REALISMO

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TORTOSA ART COLLECTION ---- giovannirtortosa@gmail.com

lunes, 25 de mayo de 2015

FOTÓGRAFOS, "AMANTES DE CIEZA"

"Almorchón"; Fotografía de Napoleón Bravo.


    Diría que parte de sus días transcurren mirando a través del visor de la cámara; -a modo de privilegiados "voyeurs"-, que pretenden congelar la magnificencia de un instante lujurioso de color en cualquiera de los magníficos enclaves ciezanos. Porque ellos se sienten magnetizados por el paisaje de Cieza; aunque su temática sea mas amplia y sus cámaras recojan la belleza aterciopelada de unas frutas, los sutiles aleteos de un insecto o la deliciosa gama cromática de una flor.
    Napoleón Bravo tiene como obsesión estética la plástica de cielos que recuerdan al pintor inglés Turner. Por ello sus paisajes están presididos por grandes espacios donde las nubes, cirros y celajes conforman una sinfonía de lo mas barroca. Y sus temas están revestidos de una exquisita plástica muy próxima a lo pictórico. Lo mismo sucede en José Olivares; con una obra fotográfica cada vez mas cercana a los efectos pictóricos.
    Olivares, gran conocedor de la flora y fauna ciezanas, nos acerca a sus entresijos a través de sus escogidas imágenes.
    Pedro Diego Gil-López , escritor, además de fotógrafo; recoge sus encuadres especialmente en las huertas que bordean el Segura, en las proximidades del "Puente de Hierro". Su obra fotográfica es quizás la mas sobria de los tres autores. A través de sus encuadres se adivina y palpa el gran amor que siente por aquellos rincones que posiblemente pasen desapercibidos para muchos y que él rescata para mostrarnos su revelancia estética.
    José María Cámara Salmerón; -un irredento apasionado de la semana santa, también recoge sensaciones de un gran interés estético; al igual que Antonio Jesús Alcaraz Vázquez o el pintor Pascual Motellón.
   Y evidentemente el gran "gurú" de esta tendencia artística es sin duda Fernando Galindo. Fernando  ha sido envenenado por la potente magia que destila tan noble oficio. Vive su cotidianidad con auténtica pasión enfermiza en torno a su inseparable cámara. Y puede que ello halla contagiado a los que hoy siguen su rastro, a la búsqueda de amaneceres pletóricos de color, o la rara belleza de una flor de albaricoquero....¡Pero Cieza siempre estará en el argumento de sus historias a través de sus imágenes!....
                                     Giovanni R.Tortosa
    

jueves, 21 de mayo de 2015

"HISTORIAS de un MARCHANTE de ARTE"-ETERNA SEGOVIA Capítulo1º


        Mientras los elegantes pies, envueltos en seda negra acariciaban y escalaban las piernas del marchante internacional, provocándole cierta excitación , este mantenía una conversación telefónica con el reverendo Germán Sánchez. Sólo los manteles anaranjados de la mesa donde cenaban, en el  restaurante "Narizotas" de Segovia, eran  mudos testigos de aquellos escarceos.
-Usted, señor Torres, sólo tiene que dejar el maletero del coche sin cerrar con llave; ¡ya me entiende!; del resto no se preocupe.-Explicaba el párroco Sánchez.
-Quiere usted decir, padre, ¿que no podremos vernos?-replicaba Gérard.
-Esta vez no....¡Por favor, deje el dinero en el último confesionario de la iglesia!.. A partir de la una es buena hora; apenas queda nadie en el templo. Recuerde que el lugar es el pueblo de Santa María La Real de Nieva.
   Gérard carraspea y mira con ojos atónitos a Gloria.
-¿Lo tiene usted claro, amigo Gérard?
-No del todo. El maletero es demasiado pequeño y puede que no quepa la mercancía...¡tengo mis dudas!
-¡Hombre, la cabeza y el cuerpo no son excesivamente grandes!. Eso si, deje estacionado su coche detrás del monasterio. ¿Por cierto, de qué color es su coche?-intercede el párroco.
-Gris plateado. No tendrá problemas para identificarlo. ¡Seguro que no verá otro igual!...
    Gérard mira con vehemencia a Gloria mientras se despide del reverendo Sánchez. El sumiller y jefe de sala Ángel Luis Peña rellena las copas con vino de la Ribera del Duero.
-¿Pretendes venderle al párroco, alguno de tus dibujitos de Picasso o Miró?-preguntó de sopetón Gloria.
-¡No, qué va!..¡Los curas no suelen comprar arte; en tal caso lo venden!..-contesta Gérard en medio de una sonrisa irónica.
-¿Quieres decir, que el cura te va a vender algo?
-¡Así mismo, querida Gloria!....


                    Interior del restaurante "Narizotas".
            

   La cantata de Bach: "Jesús, alegría de los hombres" suena a modo de cortina musical en la calidez del añejo local. Y el ambiente es sumamente intimista.
-¡Qué divertido!...-comentó sardónicamente Gloria a la vez que sus cubiertos acariciaban el lomo de gallo relleno de langostinos con salsa de centollo sobre plato de diseño.
-Aunque te diré, que después de lo de París, no me asusta nada de ese mundillo tuyo...-explicaba ella, con mirada entreverada de dulzura e ironía.
-¿Te refieres a lo que pasó con el japonés?
-Sí...Me pareció una canallada lo que sucedió.
    Gloria se mostraba ligeramente indignada por el suceso que presenció en la capital francesa.
-¿Esas cosas pasan con frecuencia en las subastas?-preguntaba ella.
-No...Eso fue una cosa aislada, extraña.. Se hacen locuras por poseer una pieza de arte....La belleza puede convulsionar hasta incluso provocar cosas como esta....


                                 Hotel "Drouot", París.

    Después del reencuentro que tuvieron en Venezia; en plenos carnavales, Gérard invitó a Gloria a París, para que conociese de primera mano la atmósfera de una subasta de arte; y escogió el emblemático santuario de las subastas parisinas: el Hotel "Doudrot".
    En ese lugar tuvo que presenciar, como a unos pocos metros de distancia, caía desplomado al suelo, un marchante japonés mientras alzaba su cartulina de puja. Sobre el escenario de la sala se erguía encima de un atril un delicioso desnudo femenino de Modigliani.  Era la pieza estrella de aquella subasta. El público asistente creyó que el oriental había sido víctima de un infarto en la feroz lucha que mantenía con un colega  americano, que también ansiaba poseer el perturbador desnudo adolescente del genio italiano.
     El americano se hizo con la pieza, mientras el japonés era retirado por unos funcionarios de la sala, a la espera de un coche-ambulancia que lo trasladaría a un centro sanitario.
-¡Al fin y al cabo todo quedó en un susto!-aserto el marchante.
-¿Pero no me digas que la belleza lo justifica todo, incluso esto?-decía airada Gloria.
-El dinero y la belleza se fusionan y crean un terrible binomio; esa es la razón de todo esto, 
o la perversidad...¿quién sabe?....
   Al día siguiente de la subasta, supieron que el secretario del galerísta americano había disparado una pequeña cánula que contenía un potente somnífero y que al ser clavado en el cuello del japonés produjo en este un efecto fulminante provocando su desvanecimiento a la vez que se llevaba su mano izquierda al cuello. Horas después, el marchante nipón despertó ante el desconcierto de los médicos; -los cuales no se explicaban la situación clínica del paciente-; preguntando por el desnudo de Modigliani....


                            Ambiente de subasta.

    El camarero colocó unos postres: "Soufflé de chocolate con helado de yema, acompañado con pasas de Corinto y vino de misa  de 12, de la parroquia de San Martín". 
   Una fina lluvia se deja notar en el exterior, y Gloria sonríe por el evocador título de los postres. Gérard aprovecha para sugerirle la gran belleza del templo de San Martín, que queda a unos metros del restaurante.
-Tiene un hermoso Cristo Yacente de Gregorio Fernández y lo último relevante que hicieron ahí fue un anuncio navideño del "Freixenet"....
-¡Lo de mañana promete!....¡el párroco que estará pero no será visible,  ¿o tal vez no esté?..el confesionario con alma de cajero automático, lo que  meterán en el coche!.....parece mas bien una película de intrigas-explicita Gloria mientras alza su copa para brindar con el marchante....
-¡Un argumento clásico a lo James Bond; mas o menos!....
                                         Giovanni R.Tortosa