miércoles, 25 de febrero de 2015

"DÍAS MÁGICOS EN HORNACHOS" PARTE 1ª

Giovanni R.Tortosa junto a María José Aguilar Venegas, embajadora de Hornachos para el resto del mundo.


-"Fue un acontecimiento único; la gente salió muy emocionada...nunca habíamos visto nada igual"-Le explicaba  un joven a su pareja; una chica procedente de Villafranca de Barros, mientras tomaban patatas fritas y unas cañas de cerveza bajo el entoldado del bar "Pepe". El joven se refería al fuerte impacto que produjo la primera boda "gay" celebrada en Hornachos.
   Pepe, el dueño del bar, es un hombre afable y simpático, con cierto parecido físico con el actor José Luis López Vázquez.. El local está situado en un altozano, en la parte alta de Hornachos; en una especie de plaza, un recuadro donde convergen varias calles y que para mí es uno de los enclaves distinguidos de este hermoso pueblo.
   Al otro lado de la terracita, dos profesoras de sendos colegios religiosos toman unos aperitivos entre risas y miradas cómplices; acaban de pedir a Pepe que retire parte del entoldado, con el fin de ser acariciadas por el tibio calor primaveral. Por unos momentos callan su diálogo para sumergirse en un pequeño éxtasis de ojos cerrados con ligero adormilamiento y las piernas estiradas y apoyadas sobre otras sillas. Es como un solarium particular y sobre la mesa los rayos de sol estallan en los vasos de cerveza haciéndola todavía más brillante y dorada. 


        Ambiente festivo en la terracita del bar "Pepe".

    Son las cuatro y veinte; en el local ya no queda nadie, salvo el matrimonio Pepe y su señora Feli, que se disponen a cerrar las rejas de ventanas y puerta. Previamente han servido la última consumición a las profesoras, que siguen como lagartos al sol; ahora con mayor relajación y dejando mayor porcentaje de piel a la exposición solar.
-Me vino muy bien ir a ese gimnasio y dar clases de"pilates"; me está endureciendo bastante.-Dice una de ellas mientras se mira por debajo de las gafas de sol sus pechos, canalillo y vientre. La dulce modorra y el hecho de saberse  deseada por  hombres le conforta y le provoca una felicidad íntima y discreta.
-La operación bikini tiene estas consecuencias.-Replica la otra, pasándose la mano por sus piernas de tintorera; ataviadas con medias de encaje negro.
    El matrimonio y propietarios del negocio ya están en la calle, a punto de subirse en un coche marca Mercedes, aparcado junto a la terracita. Se despiden de sus clientas, pidiéndoles dejen los vasos detrás de la ventana cuando decidan marchar. El auto manejado por Pepe se pierde por una de las calles próximas.
    Opto por marcharme, justo cuando las profesoras sacan a relucir temáticas de mayor empaque y enjundia, pero también de resultados previsibles.


Paisaje del popular cerro "de las cruces" . Pintados desde el singular hotelito "Castillo de Hornachos"

         
    Regreso a la vetusta sobriedad del hotel "Negresco";-que en realidad no es Negresco sino Alojamiento Rural "Castillo de Hornachos". Aunque me pareció más poético y divertido llamarle así, en alusión al hotel existente en Niza; donde la leyenda cuenta que una amante de Picasso, desesperada por los desaires e infidelidades del pintor malagueño, se sumergió en una bañera llena en parte con champán rosa, suicidándose. El albergue de Hornachos todavía no tiene leyendas; aunque para mí, que pasé casi una decena de años de hotel en hotel, este lugar tiene potentes encantos: su mirador para ver el famoso "cerro de las cruces"o estar situado en una zona que recuerda al barrio parisino de Montmartre. Los amaneceres con niebla incluida, desde su interior son espectaculares. Y hasta podría decir que es el sitio ideal para cantar "Cae la nieve", en sus diferentes versiones, salvo en japonés. Por cierto, en Japón, esta canción es el himno navideño.

   A la hora mágica del crepúsculo me dispongo a presenciar uno de los espectáculos más gratificantes y líricos de Hornachos: sus atardeceres; que son auténticos festivales de color, embrujo y hechizo para el alma. Por tanto, salgo a la terraza del "Petit Negresco" y junto a una copa de cava fabricado en Almendralejo, dejo que mis sentidos empapen como una esponja todo el delirio cromático que se diluye en los celajes de nubes y amplia perspectiva llena de verdes y grises. Un acontecimiento digno de espíritus solitarios como uno.
   Esta noche viajaré al misterio granadino, paseando por el barrio adyacente a la iglesia; calle San Francisco y otras. Hornachos es como un parque temático donde puedes encontrar referentes parisinos, andaluces o castellanos; por no decir moriscos, romanos, etc

  Mañana es domingo y toca Casino; -por cierto, allí también "Cae la nieve"......
                                      
                                             Seguirá....

Giovanni R.Tortosa.

Fotografías de Elena Crespo Baeza y G.Tortosa. Pintura al Gouache de G. Tortosa.


"Cae la nieve"; en directo, Salvatore Adamo.

No hay comentarios: