"SACROMONTE"

"SACROMONTE"
"VENEZIA"- Pintura-Oil on canvas. Giovanni R.Tortosa

DESNUDO-FIGURA-PASTEL-GRAFITO-INTIMIDAD-REALISMO

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TORTOSA ART COLLECTION ---- giovannirtortosa@gmail.com

martes, 8 de marzo de 2016

"HISTORIAS de un MARCHANTE de ARTE"-ETERNA SEGOVIA-2ª Parte.

    


 Ella se quita los elegantes zapatos de tacón azul lapizlázuli a la vez que también deja su chaqueta sobre una silla. Mientras tanto, el marchante sigue abstraído junto a la ventana que da a la calle Real. Se siente conmocionado ante el espectáculo que tiene delante: la plaza de las "Sirenas", presidida por la estatua del comunero Juan Bravo. También los atrios y soportales de la románica iglesia de San Martín. Y la lluvia sigue salpicando el entorno.
-Me hace recordar la plaza del Duomo de Florencia,-le dice Gloria, mientras él coloca su brazo por la cintura de ella.
-Sí, aunque yo prefiero esta; es como mas intimista....-replica Gérard.
    Tanto la plaza como la calle están desiertas,  y la presencia de la lluvia convierte el enclave en un escenario fantasmal, de una belleza vaporosa y surreal.
    Gérard recoge las algas de luz, que son sus cabellos, para besar los lóbulos de sus orejas y proseguir por el cuello; en un recorrido lento, como de puntillas. Las espaldas se ofrecen como un mar de sargazos, un desierto floreado; un edén para dibujar quimeras y sueños....
-¡Je n´ai jamaís pu rêver de ta présence!...-le susurra mientras el zigzagueo de los labios recorren los poros de su piel .
    Los cristales de la ventana reflejan la cadencia de su rostro, la suave crispación de sus ojos, los labios entreabiertos, los hombros desnudos, la piel vibrante; -pareciera una magdalena pintada por Corregio.
    Llueve música del cielo y su figura se recorta en la penumbra cuando él desde abajo, arrodillado mira su rostro para preguntarse y convencerse que ella está ahí, que es verdad; que no es un sueño...
   Las manos, ligeramente temblorosas trazan arpégios amorosos  sobre la oscuridad de sus piernas, envueltas de seda negra. Por el cristal viajan regueros de agua que van entreverándose con los reflejos ambarinos de su rostro y el desolado paisaje de fondo. Hace tiempo que ella cerró sus espléndidos ojos para sentirse ebria en aquel mar de caricias.
  Delicadamente levanta parte de la camisa para seguir besando su abdomen, ombligo y tal vez alguna pequeña cicatriz, a la vez que susurra: en francés: -...¡et ce sera une folie te porter comme un fidèle cheval  à l´infini.... et plus loin toujours, et pluis loin toujours!...
                                            Giovanni R.Tortosa

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