"SACROMONTE"

"SACROMONTE"
"CONTRALUZ" (Detalle) Oil on canvas. Giovanni R.Tortosa

DESNUDO-FIGURA-PASTEL-GRAFITO-INTIMIDAD-REALISMO

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TORTOSA ART COLLECTION ---- giovannirtortosa@gmail.com

viernes, 9 de enero de 2015

"HISTORIAS de un MARCHANTE de ARTE"-MADRID- Parte 1ª

Taberna "Antonio Sánchez", Madrid.
Madrid, primavera de 2008.

         "Es muy probable que el cadáver de Jesús fuese arrojado a una fosa común...";-afirmaba el  historiador Antonio Piñero, en uno de esos espacios televisivos dedicados a las "ciencias paranormales, fenómenos extraños y veleidades religiosas". El marchante Gérard Torres que recién había salido del baño, envuelto en una gran toalla blanca, quedaba perplejo ante las palabras emitidas por el catedrático andaluz.
-¡¡Fotre; como está el patio!!; -cualquier día sale alguien afirmando que "Las Meninas" las pintó un japonés-; decía entre risas Gérard.                         
¡¡Vaya tela con el profesor Piñero!!; -de un plumazo se ha cargado la clave que daba el sentido a los creyentes cristianos....-decía para sí mismo.                                                                 
-Entonces, la historia del sepulcro nuevo en un espléndido jardín, la guardia romana vigilante, el ángel que anuncia el milagro, la salida del "resucitado", la llegada de las mujeres amigas; en fin, ya me parecía demasiado romántico para ser verdad.-comentaba el marchante, mientras      aplicaba extractos de alóe vera en su rostro,     acicalaba cejas y perfumaba ciertos puntos de su geografía física.         
Se vistió con ropa informal y salió a los enmoquetados pasillos rojos del hotel "Atlántico", en plena Gran Vía madrileña para caminar hasta Puerta del Sol y acceder, a través de la calle Postas a la Plaza Mayor.      
Vista de Madrid desde el hotel Atlántico.  
Llegó hasta "Casa Rúa";-un bar especializado en bocadillos de calamares. Era su debilidad; siempre que aparecía por Madrid su primer cometido era sumergirse en ambientes de atmósferas grasientas con profundos olores a fritanga y suelos con serrín le estimulaban bastante. El mundo del arte le parecía cursi y afectado, demasiado protocolario y estos ambientes le rescataban de todo aquello, a la vez que le insuflaban vida.Tomó una cerveza junto al consabido bocadillo rebosante de calamares con suma placidez y calma, observando y disfrutando del momento.                          
Plaza Mayor de Madrid.                        
Con semejante parsimonia salió a caminar, para dirigirse a la zona de Tirso de Molina y llegar hasta la calle "Mesón de Paredes" donde le aguardaba la entrañable taberna de "Antonio Sánchez". Era otro microcosmos, quizás mas bizarro y profundo; un lugar nacido en pleno siglo diecinueve, de manos de un afamado torero de la época. La taberna mantenía intactas las esencias primigenias, los sabores añejos                    
Taberna "Antonio Sánchez". Madrid
¡¡Hombre, Gérard, cuanto tiempo sin verte!!-le exortaba Roberto Garcia, un chamarilero del Rastro al ver como Gérard entraba en el local y se situaba junto a la barra.                                    
-Pues sí, Roberto, ahí seguimos como de costumbre entre viajecito y viajecito una parada en la "Villa y Corte";-le respondió Gérard.          
Pidió un vino de la casa y unos boquerones en vinagre, prologando su diálogo junto al chamarilero entre cabezas de toro disecadas, retratos de toreros con patillas de hacha y algún quejido lastimero que se escapaba de la garganta de algún cantaor gitano. Envolverse en lo que él definía como "lujuria espiritual" era su verdadero mundo; donde la naturalidad reinaba, mientras que en su profesión era mas bien un actor.                                         
Un banderillero retirado hacía de palmero mientras su acompañante: una jovencíta sandunguera de aspecto racial se marcaba un esbozo de fandangos de Huelva ante la admiración del marchante y el resto del personal. Frente al "cuadro flamenco" quedaba una mesa donde un grupo de mujeres tomaban cañas de cerveza, a la vez que reían con intensidad. Una de ellas cruzó su mirada,-como un sortilegio-, con la de Gérard. El tratante sonrió discretamente. a la vez que escrutaba los atractivos de la dama en cuestión. Sus largos cabellos castaños, ojos azules y mirada deliciosamente sensual le reportó un toque de paroxismo. Aunque seguía jaleando con gran desparpajo los bailes de la pareja su interés siguió en vía ascendente hacía la chispeante y atractiva mujer que le prendió con su llamarada azul.
De repente ella se levantó y fue hasta él para iniciar un cimbrear de caderamen y movimientos incesantes de manos, haciéndole salir de su querencia y provocando unos quiebros cargados de fragancias aflamencadas.                         
¡¡Pareces nacida en el "sacromonte" granadino!!...lo haces muy bien;-le susurró al oído Gérard.                                           
-Bueno, ya ves, me gusta mucho;-replicó Araceli.
Y siguieron bailando a la vez que confidenciaban.
Luego pidieron un par de vinos y de sopetón el marchante le entregó una tarjeta con su número de teléfono.                                    
-Me dedico al negocio del arte y mañana un pintor amigo da una fiesta, un ágape en su casa de Chinchón; así que estas invitada.
-Conozco esa zona:Belmonte, Colmenar de Oreja...he tomado vinos allí en los mesones de la plaza mayor; me encanta-replicó Araceli.
-Bueno, me lo pensaré; -dijo con fingida ambigüedad ella.
-Bien, como tu veas. De todos modos si no vienes al ágape, podríamos vernos aquí en Madrid.
-¿A qué hora sería la fiesta?
-Sobre las ocho de la tarde. Chinchón queda cerca; en media hora estaríamos allí.-apostilló Gérard.
Araceli le habló de su gusto por la antropología, siendo profesora de dicha materia. De un alargado matrimonio insustancial y que lógicamente finalizó en ruptura, Ahora, y después de un enclaustramiento elegido, de una desactivación amorosa y sexual había decidido entregase al devenir en busca de aventuras pasajeras, incluso de excesos, si hacían falta.               
Al marchante le fascinó su mirada azul, ser antropóloga le suscitaba mucho y su pasado era una historia tantas veces oída, que apenas le inquietó.....                      
                           Continuará....                    
Giovanni R. Tortosa                                              
Fotografías Giovanni R.Tortosa y web "Antonio Sánchez"                                                               

1 comentario:

Horna diez dijo...

Querido amigo Giovanni, espero la segunda entrega con muchas ganas. ¡¡¡qué intriga!!!cómo me gusta todo lo que haces, en todo eres un genio.. bueno que te voy a decir, sabes que te admiro.