"SACROMONTE"

"SACROMONTE"
"CONTRALUZ" (Detalle) Oil on canvas. Giovanni R.Tortosa

DESNUDO-FIGURA-PASTEL-GRAFITO-INTIMIDAD-REALISMO

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TORTOSA ART COLLECTION ---- giovannirtortosa@gmail.com

lunes, 29 de diciembre de 2014

"HISTORIAS de un MARCHANTE de ARTE" (BUENOS AIRES II)

                                            Barrio Palermo (Buenos Aires)
                                                                        Buenos Aires, invierno de 2007.
        Sobre las once de la mañana, el marchante Gérard Torres, envuelto en un batín con las iniciales del Plaza Athenee Hotel de París y zapatillas del mismo lugar se disponía a desayunar unos cereales sumergidos en un tazón con batido de cacao. El apartamento, un ático situado en Palermo Soho; de paredes blancas y desnudas, algún que otro mueble de diseño convive con otros procedentes de anticuarios, es sumamente luminoso y diáfano.
     El tiempo de Torres se diversifica entre Buenos Aires; -donde pasa algunos meses para comprar pintura española-, París, Amsterdan, Londres y Madrid. Andaba revisando algunos catálogos de subastas cuando sonó el teléfono.
-¿Aló?.
-Hola, buen día; por favor, podría hablar con el señor Torres?...
-Soy yo; ¿quién habla por favor?
-Le habla Valérie Albertini; le llamé porque al parecer usted anda interesado en la compra de maestros de la pintura española. Yo dispongo de algunas piezas, que quizás fueran de su interés.
-Si realmente dispone de esos cuadros, podríamos vernos. No se me ocurre donde, algún café....diga usted algún sitio.
-¿Le parece bien el "Tortoni"?...
-Demasiada gente, en ese café no, mejor otro sitio;-refunfuñó el marchante.
-Mire, mejor me llama mañana y decidimos, ok?
-De acuerdo señor Torres,-respondió sumisa Valérie.
-Lo mismo le digo.
    Cuando colgó el auricular, Gérard se sintió extrañado; la voz de su interlocutora resultaba demasiado fresca y juvenil como para dedicarse a vender cuadros de cierto caché. Sabía que en el comercio del arte habían muchos advenedizos, gentes sin conocimientos que se sentían casi profesionales. Y a él si le molestaba algo, era perder el tiempo ante proposiciones ridículas, sin el menor interés..
Plaza Dorrego. Barrio de San Telmo.


     -En este barrio nació el pianista de tangos Oswaldo Pugliese y también el cantante Celedonio Flores; -el marchante hacía de guía turístico, explicando a la joven Valérie las peculiaridades históricas de la zona conocida como "Villa Crespo"; -mientras el taxi donde viajaban se adentraba en este.
    Esa tarde se inauguraba en la galería "Anchorena" una muestra retrospectiva de la genial artista Leonor Fini. La pintora y diseñadora argentina había vivido casi toda su vida en París y su obra no era tan conocida en su propio país. La joven había descendido del taxi cuando el marchante daba una suculenta propina al taxista; -casi más de lo que había pagado por la carrera. El taxista agradecido inclinó varias veces su cabeza.
   El acceso a la galería estaba colapsado y tuvieron que hacerse paso entre la algarabía del personal. Torres vestía una gabardina color de hueso, chaqueta y pantalones negros. Valérie en cambio iba conjuntada a base de tonos morados, foulard rojo y sombrerito color berenjena.
   En aquél acuario había de todo: mujeres con apariencias de aves zancudas, algún escritor decadente, diseñadores de corto y largo recorrido, algún estafador internacional y señoras encopetadas con abrigos de piel de foca....Todo ello envuelto en un clima superficial y frívolo, donde apenas nadie miraba los cuadros, se miraban así mismos.

                            Leonor Fini

-Leonor Fini vivía en un "petit chateáu" de París,
 rodeada de una veintena de gatos; -explicaba el marchante a su joven acompañante, a la que casi doblaba la edad, mientras observaban como dos mujeres hacían el amor en uno de los cuadros expuestos.
  -La Fini hizo de todo, aparte de ser una gran pintora surrealista, diseñó perfumes, ropas y algún decorado para cine. El genial Fellini le encargó unos para su "Satiricón"; incluso llegó a escribir tres novelas. ¡¡Era un talentazo de mujer!!; -apostilló el marchante Torres.
   El brazo derecho de la joven se aposentó sobre los hombros del tratante de arte, a la vez que miraban una acuarela donde se mostraba el rostro melancólico de una muchacha de piel clara y cabellos dorados como el oro.
-Muchas niñas de la alta sociedad parisina se daban codazos por posar delante de su caballete. Luego ella les obsequiaba con perfumes, marca de la casa, algunos "trapitos"; aparte claro, de algún requiebro amoroso; -explicaba Gérard con cierta vehemencia.
-¿Querés decir que era lesbiana?
-No decía eso exactamente. Como te comenté antes, la Fini probó todo; tuvo varios romances masculinos, el mas conocido fué el de Federico Veneziani; luego lo mezcló todo y al final sólo las mujeres le hicieron vibrar.-Pontificó el marchante.
-Interesante mujer la Fini; -exclamó Valérie-
-Va....también eran épocas allá por los sesenta, donde la gente parecía haber descubierto el "amor libre", las orgías....-todo eso es más viejo que el Partenón;-explicaba entre risas Gérard.
   La joven Valérie había heredado un negocio de antigüedades en pleno barrio de San Telmo. El padre confiaba en su sensibilidad para con los extraños objetos del pasado y también andaba iniciándose en pintura, por lo cuál su amistad reciente con Gérard le iba abriendo los ojos y posiblemente otros resortes. Además, los tipos maduros, barnizados por tantas experiencias mundanas como el marchante internacional le ponían mucho. La gente de su edad le aburría.
    La directora de la galería les agradeció su visita y Gérard aprovechó para presentarle a su acompañante. El humo del tabaco, unido a olores de incienso, las energías transpiradas y la mezcla de fragancias dejaba un poso espeso en el ambiente, mientras las mujeres pintadas por Fini asistian como mudos testigos del sarao.
    Gérard miró la hora en su reloj y propuso a su acompañante ir a algún sitio para cenar. Le preguntó si le gustaba sumergirse en las carismáticas esencias orientales.....




LLegaron hasta "Osaka", en Puerto Madero; un cálido y minimalista local donde la iluminación de velas es protagonista junto al exotismo japonés. Torres desprendió el abrigo y ladeó cortésmente la silla para que su alumna en materias estéticas tomara aposento.Él mostraba ahora un impecable traje de alpaca junto a una corbata roja de seda francesa. Las calidades tostadas de las paredes y la escasa luz propiciaba el climax propicio para una pareja de diseño como ellos....                              
En la memoria de Valérie todavía flotaban los recuerdos aterciopelados de las criaturas de la pintora Fini. Las elegantes escenas eróticas de mujeres ahítas de placer seguian muy frescas en su cerebro.                                                                 
 Cuando la camarera asiática dispuso sobre la mesa una decena de platillos con exquisiteces orientales, Gérard iba explicando su entusiasmo hacía el país nipón, sus ceremoniales, los cuidados jardines, el misterio de las "geishas", la inhibición sentimental de los japoneses, etc......   
La atractiva Valérie tenía muchas preguntas que hacer a su acompañante.                                      
-Gérard, ¿qué pasa realmente con los asesores de arte, son tan buenos que parecen "gurús", o no?
La pregunta pilló al marchante intentando llevarse a la boca un trocito de "sashimi" ayudandose de los consabidos palillos. Le miró un tanto sorprendido a la vez que los ojos de la argentina le provocaban guiños.                                                
-La mayoría saben mucho de literatura; tienen conceptos encasillados en lo que leyeron.Pero a la hora de tener que evaluar un cuadro que no figure en catálogo o libros, entonces se pierden, no saben que decir......Ah, y luego están "expertos profesionales, cuyo trabajo consiste en certificar obras que ellos jamás vieron pintar; por ejemplo: Maya, la hija de Picasso certifica obras del padre; luego llegará el nieto y pondrá en duda lo expertizado por ella y cuando el nieto no esté en la temática, vendrá otro para decir lo contrario y así sucesivamente....                                                  
-¡¡Qué curioso es ese mundo, es todo tan raro...!!-ironizaba ella.                                                            Gérard le miraba con ojos ardientes; -mientras asentía con la cabeza.                                                -Así es, esto es parte de la "filosofía del absurdo" donde sólo existe un aroma: el del dinero.                        -Ah, y luego están los gobiernos, que presumen de defender el patrimonio artístico y bagatelas parecidas. Es otra de las mentiras; ni les interesa nada el tesoro patrimonial, ni nada; sólo les interesa recaudar los elevadísimos impuestos por la venta de estas obras.-Asertó el marchante, elevando el tono de su voz; se sentía airado, eran los secretos de su oficio que tanto le repugnaban.

Restaurante japonés "OSAKA MADERO"


-¿Qué querés que te diga? me reportás
sensaciones de alta gama; -mientras coquetamente se acariciaba los cabellos y miraba a su amigo con dulce veneno en los ojos.                                                  Terminaron sus respectivas tazas de té japonés y abandonaron el cálido exotismo oriental. Salieron hasta la avenida más cercana y tomaron un taxi que les haría perderse en las profundidades de la noche porteña. En la radio del taxi sonaba el tango:                                                                         "Varón pá quererte mucho....
Varón, pá desearte el bien...
Varón, pá olvidar agravios...
porque ya te perdoné........"  
Giovanni R. Tortosa

                                       

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