"SACROMONTE"

"SACROMONTE"
"CONTRALUZ" (Detalle) Oil on canvas. Giovanni R.Tortosa

DESNUDO-FIGURA-PASTEL-GRAFITO-INTIMIDAD-REALISMO

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TORTOSA ART COLLECTION ---- giovannirtortosa@gmail.com

sábado, 28 de julio de 2012

HISTORIAS de un MARCHANTE de ARTE- (SEGOVIA)


   Mientras los elegantes pies, envueltos en seda negra acariciaban y escalaban las piernas del marchante internacional Gérard Torres, hasta llegar a su entrepierna, provocando una notable erección en este, el profesional del arte mantenía una conversación telefónica con el párroco de Torre Val de San Pedro, el reverendo Francisco Sánchez. Sólo los manteles anaranjados de la mesa donde cenaban, en el restaurante "Narizotas" de Segovia, eran testigos de los escarceos eróticos entre el marchante y su compañera Marie LaMer.
  Angel Luis Peña, -sumiller y jefe de sala-, servía el "Marqués de Vannos" solicitado por la pareja, para inmediatamente después preguntar Marie LaMer a Gérard, si el párroco con el que acababa de hablar quería comprarle algún dibujito de Modigliani, Picasso o Miró. A lo que Gérard sonrió irónicamente, a la vez que clavaba sus ojos en los de Marie y en su sonrisa opalescente.
-¡¡Qué va...los curas solo aspiran a lucir un buen coche de esos llamados de alta gama!!......No compran arte, en tal caso lo venden-.
-Qué divertido, comentó sardonicamente Marie, mientras acariciaba con los cubiertos los lomos de gallo rellenos de langostinos con salsa de centollo sobre el plato de diseño. a la vez que el marchante hacia redoblados esfuerzos por disimular el tremendo placer que los pies de Marie estaban proporcionándole-.
  Apenas llevaban unos días juntos. La exquisitez, elegancia, , el terciopelo de su voz, el verde de sus ojos, los dorados de sus cabellos, sus actitudes sutiles habían cautivado  intensamente al marchante.

Restaurante "Narizotas"
  MarieLaMer daba cuenta de un delicioso "soufflé de chocolate con helado y yema" y asistía perpleja a lo que Gérard le contaba acerca del negocio pactado con el cura del pueblo segoviano.
-Son cosas normales en el mundillo del arte, fuera de el se ven con recelo y cierto asombro....-
  Una vez pagada la cuenta, la pareja se despidió de Ángel y marcharon calle Real abajo en dirección hacia el Acueducto para finalizar en una conocida wiskeria de los soportales de Fernández Ladreda.
  Al día siguiente se habían desplazado al bello y medieval pueblo de Pedraza, donde Gérard había concertado la cita con el reverendo Sánchez. El olor a pan recién horneado, la agradable temperatura ambiente y la luz que se cernía sobre la emblemática plaza mayor de Pedraza hacian que el marchante mostrara su lado más travieso y juguetón junto a Marie LaMer, cuyos cabellos lucían su dorado con mayor intensidad. Habían quedado en la popular "Taberna del Alcalde" para así mezclados entre los turistas que acudían a tan egregio local, pasar así tener un encuentro de lo más discreto con el párroco.
Sobre la una del mediodía apareció el esbelto cuerpo del sacerdote, revestido en tonos grises y mirada de águila se asomaba al interior del local. Gérard que sólo le conocía vía telefónica se dio cuenta de inmediato que se trataba del clérigo. Le saludó, estrechándole la mano.  E inmediatamente le presentó a la bellísima Marie LaMer. El padre pidió el típico vino rosado de la taberna y picoteo unos trocitos de chorizo casero, también propio de la casa...Después del preceptivo preámbulo y protocolo el marchante agradeció la buena predisposición para negociar al reverendo Sánchez y este a su vez se mostró congratulado por el interés de las piezas reseñadas entre ellos; tres tallas góticas y una hermosa cabeza de apóstol atribuido al taller del imaginero barroco Salzillo. El marchante entregó un sobre con el dinero pactado entre ellos y el cura sigilosamente marchó al cuarto de aseo del mesón para en la intimidad proceder a su recuento. Afuera Gérard pasaba su mano por el caderamen del bello cuerpo francés, mostrando su alegría por el trato con el clérigo, a la vez que besaba sus elocuentes labios. Una vez regresado el cura, con un cierto brillo en su mirada, agradeció de nuevo el trato dado por el marchante a la vez que le conminaba a que este le enviara las prometidas figuras de terracota con el fin de intentar disimular la ausencia que dejarían las piezas vendidas al marchante.
-No se preocupe Padre, le enviaré lo prometido-.
-Usted sabe bien que la gente no entiende mucho de arte, pero siempre conviene maquillar estas cosas- replicó el Padre.
-Estas figuras que le enviaré son muy bonitas y estoy seguro que gustaran mucho mas a su feligresía que las que me llevo- subrayó el marchante.
  Y mientras el Padre se despedia de la pareja con una especie de bendición simbólica, el marchante le imploraba le tuviese al tanto de cualquier cosa que tuviese a la venta......................S
Durante la década de los años 70, en la actual Castilla-León proliferaron anticuarios, chamarileros y demás tratantes de arte, a la búsqueda de todo tipo de enseres artisticos o litúrgicos, tallas de cualquier estilo, predelas, altares. columnas góticas o barrocas, etc. Algunos párrocos accedian a canjear piezas de arte a cambio de arreglos en sus parroquias y otros directamente vendian sin más escrúpulos. Al final, el "mar de Castilla" quedó esquilmado de su rico patrimonio artistico......
Segovia , abril de 2005.

"Taberna del Alcalde" en Pedraza 


  Talla del taller de Salzillo.



Fotos de Giovanni Tortosa y restaurante "Narizotas".
a M.P.B.A

         








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